A las 17.30 horas de una tarde lluviosa del martes 9 de octubre de 1990 Vicente Ruiz El Soro entregó a Víctor Manuel Blázquez, de 20 años, la espada ceremonial y la muleta como muestra de su alternativa. Tres días antes, la Feria de la Comunidad Valenciana había comenzado con una novillada en la que los novillos de Vázquez habían sido sustituidos por los de la ganadería del Conde de Mayalde. Novillero Miguel Martínez cortó la única oreja de la tarde. El día siguiente comenzó gris y lúgubre y con ganado de Molero para un Venozolano, un Colombiano y el local Soro II en el cartel, la corrida tuvo que ser suspendida después del cuarto toro cuando la lluvia hizo imposible continuar. La novillada que estaba planeada a continuación tuvo que ser cancelada.

La noche anterior a la alternativa dejó de llover y parecía que se produciría la ceremonia anunciada. La corrida sería un concurso en el que seis ganaderías diferentes presentarían sus mejores toros para ser lidiado por el honor de la jornada. Lamentablemente el orden de la tarde se interrumpió cuando varias ganaderías fueron retiradas y solo quedaron dos de los seis nombres anunciados. El toricantano Víctor Manuel Blázquez se enfrentaría a un animal de Salustiano Galache como primer rival y terminaría la tarde con un toro de Joaquín Núñez de Benjumea, en lugar del toro anunciado de Joaquín Buendía. Padrino Vicente Ruiz El Soro se quedó con ganado de Antonia Julia de Marca y con un toro de Justo Nieto en cuarto lugar. El testigo de la ceremonia fue Enrique Ponce que sólo tomó su alternativa siete meses antes pero confirmó su sitio taurino en la feria valenciana de julio cuando se enfrentó a seis toros en solitario. Para esta noche tenía un toro de Gavira (en vez de Concha Navarro) y uno de Peralta (en lugar de la ganadería de Moro Zamorano).

No me recuerdo mucho de la corrida, solo que la lluvia volvió cayendo de manera constante en una llovizna molesta, El Soro cortó una oreja en la primera, Ponce no tenía suerte y Blázquez guardó un feliz recuerdo de esta ocasión especial cortándole una oreja al toro de Lamamie de Clairac que sustituyó el de Nuñez Benjumea que se estrelló de salida contra un burladero. El concurso de ganaderías fue declarado desierto pero si me recuerdo correctamente, el picador de El Soro se llevó a casa el premio al mejor puyazo.

Aún así, la tarde perteneció a Víctor Manuel Blázquez quien se incorporó a las filas de los matadores de toros, cargo para el que había trabajado toda su vida taurina. Se confirmó cinco años después en Madrid con una corrida de Los Bayones y con Manuel Caballero que lo presentó a la afición capitalina.
Víctor Manuel es un maestro muy respetado de la Escuela de Tauromaquia de Valencia y ha visto a muchos jóvenes aspirantes triunfar en las plazas de toros de todo el país. Pero igualmente importante: su experiencia de más de treinta años ayuda a los jóvenes a encontrar su lugar en el mundo.

Enhorabuena por su aniversario.

Crónica de: Pieter Hildering

Fotografias de Mateo : Tauroimagenplus

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