UREÑA – ROMÁN, ANTESALA DEL MANO A MANO

Este miércoles 18 de julio de 2018, el Aula Las Provincias nos convocó en el Centro Cultural La Beneficencia a un coloquio entre los matadores de toros Paco Ureña y Román, como antesala del mano a mano que les enfrentará en la Plaza de Toros de Valencia el próximo 28 de julio.

Junto a los dos matadores de toros, ocupaban la mesa el crítico taurino Pedro Toledano, el periodista José Luis Benlloch y el gerente de la empresa Simón Casas Production Nacho Lloret. En primera fila, se encontraban el recién estrenado Presidente de la Diputación de Valencia, D. Antoni Gaspar, el Responsable de Asuntos Taurinos, Toni Gázquez y representantes del periódico Las Provincias.

Abrió el acto Pedro Toledano, tras el cual, José Luis Benlloch reivindicó el origen de la Feria de Julio y presentó a los toreros como amigos y, sin embargo, rivales. Destaca que pese a sus diferentes formas de torear, ambos son valientes, y se refiere al cartel como “una novedad” que reúne a dos triunfadores de pasadas Ferias de Julio. Define como “muy clásico” el estilo de Ureña y “muy comunicativo” el de Román.

Por orden de antigüedad, toma la palabra Paco Ureña, quien opina que es un mano a mano muy acertado y que le gusta al aficionado. Declara que afronta la tarde con mucha ilusión y con responsabilidad, ya que es un privilegio torear en Valencia. Sobre su situación actual en el toreo, Ureña comenta que él está yendo poco a poco y siente que cada temporada tiene más que la anterior, “no quiero que me regalen nada, pero tampoco que me quiten”. José Luis Benlloch relaciona sus plazas clave: Murcia, Sevilla y Madrid, a lo que Ureña añade “y Valencia”. Declara que, para él, es muy gratificante cuando la gente le dice que ha visto sus faenas, que admiran cómo se ha sobrepuesto a las adversidades. Benlloch le pregunta por la prensa, respondiendo Ureña que se considera bien tratado por ésta, “aunque a veces me han dado leña”, pero opina que”igual se cuenta lo malo, hay que contar lo bueno”.

Preguntado Román por lo mismo, reconoce que, en el fondo, le es indiferente la prensa. Sobre sus plazas clave, dice que han sido Bilbao, Madrid y Valencia. Román no se considera un torero de especial valor y comenta que se le nota mucho cuando no está a gusto delante de un toro. Cree que su punto fuerte es la mano izquierda y que con el capote se ve limitado, especialmente en el toreo a la verónica, pero a su favor tiene que es variado en quites.

Sobre el valor, Ureña comenta que es verdad aquello que decía Juan Belmonte de que los días que se torea, la barba crece más deprisa. Opina que, para él, el toreo de salón es fundamental y que también se ve en vídeo, buscando defectos para corregir, aunque reconoce que no le gusta verse, “porque le doy muchas vueltas”. Añade que también le da mucha importancia a la preparación de la mente.

Ureña repasa brevemente sus orígenes. Comienza diciendo que “no soy rico, pero tampoco me falta” y que no es amante de los lujos. Como hijo de agricultor, habla de lo digna que es esa profesión, aunque admite su dureza. Reconoce que también hubiera sido feliz siendo agricultor, aunque no tanto como siendo torero. Cuenta que tenía quince años cuando, con un dinero que había ahorrado trabajando en el campo, se fue a Medina Sidonia para poder ser torero. Tras un tiempo allí, volvió a Murcia, trabajó de nuevo en el campo y se fue a Madrid, a las afueras, donde buscó un trabajo por las mañanas para poder entrenar por la tarde.

Román opina que ser torero supone trabajar día a día y que, actualmente, no hay ningún torero que esté “medio funcionando” que lleve una vida inactiva. Vuelve a hablar sobre el miedo, comentando que “es bonito sentir miedo, forma parte de ser torero”.

Para finalizar el coloquio, José Luis Benlloch se dirige a Nacho Lloret para preguntarle por el cartel del mano a mano Ureña – Román. Lloret declara que no sólo le gusta, sino que cree que “se hace justicia”, puesto que se trata de dos toreros que han marcado las últimas ferias de julio y, además, con una ganadería muy apreciada en las calles de los pueblos de Valencia. Sobre aspectos organizativos de la Feria, Lloret opina que los toros se encuentran marginados en la ciudad de Valencia, poniendo como ejemplos que ni RENFE ni METRO Valencia se han mostrado dispuestos a prolongar horarios los días de festejo, lo que supone un gran inconveniente para programar corridas por la noche. Comenta que la experiencia de la empresa es que la gente sigue asociando el ir a los toros con ocio, por lo que es mayor el número de asistentes los fines de semana que en días laborables. Reconoce el gran acierto que ha supuesto el Certamen de Escuelas Taurinas, llegando a convocar a 5.000 personas para ver “a la cantera” y que, aunque estas clases prácticas sean gratis, esa afluencia de público no se consigue en otras actividades al mismo nivel (ej. deporte en categorías juveniles). En último lugar, Nacho Lloret quiere destacar la importancia del trabajo de Santiago López, allí presente, y el apoyo de Diputación para conseguir ganado para las novilladas, clases prácticas y tentaderos de la Escuela Taurina.

Cronica de Mercedes Rodriguez

Fotografias de Mateo.Tauroimagenplus