UBALDO LUIS, DEBUT Y PUERTA GRANDE EN SAN PEDRO

Plaza de toros de San Pedro (Albacete), lleno en sombra y casi vacío en sol en tarde muy calurosa. Novillada sin picadores patrocinada por la Escuela Taurina de Albacete. Se han lidiado cuatro novillos de la ganadería Viuda de Tomás Frías (Villamanrique, Ciudad Real), correctamente presentados, complicados en líneas generales, excepto el noble cuarto, que fue premiado con la vuelta al ruedo.

Recibió Alejandro Peñaranda, de la E. T. de Albacete, con una larga cambiada de rodillas en el tercio al que abrió plaza. Pudo templarlo con el capote y lucirse a la verónica. En su quite, Francisco Mazo, por chicuelinas, resultó arrollado, llevándose un fuerte golpe. Inició Alejandro Peñaranda su faena pasando de muleta por alto al eral, con suavidad y sin obligarlo. A la siguiente tanda, ya quiso bajarle la mano toreando con la derecha, poniendo el novillo en evidencia cierta blandura. Al intentar torearlo al natural resultó cogido, pero sin consecuencias. Consiguió imponerse al novillo a base de temple y firmeza, con muletazos de trazo largo, mostrando su dominio en dos circulares, citando por la espalda. Finalizó su faena por bernadinas. Cobró una estocada entera algo defectuosa, por lo que tuvo que hacer uso del estoque de cruceta. No estuvo acertado descabellando, pero el público pidió con fuerza la oreja y fue premiado con ella.

Francisco José Mazo, también de la E.T. de Albacete, no pudo lucirse con el capote ante un eral que embestía con violencia y buscaba el cuerpo del torero. Al intentar hacer el quite su compañero de escuela, Pedro Monteagudo, el eral se lo echó a los lomos, cayendo el novillero de mala manera. Puso mucha voluntad Francisco J. Mazo en su faena de muleta, pero le molestó mucho el viento, dejándolo a menudo a descubierto, lo que aprovechaba el eral para ir a por él. Aún así, consiguió algún derechazo de calidad y lo intentó con la izquierda. A la hora de matar, pinchó varias veces antes de conseguir una estocada entera. El público supo reconocer su voluntariosa labor y le dio una ovación que saludó desde el tercio.

El tercero de la tarde, tuvo u comportamiento de salida similar al segundo, no permitiendo a Pedro Monteagudo pararse con él con el capote. En el tercio de banderillas, se notó la experiencia del banderillero Javier Perea en la brega, y aunque pudo ponerlo en suerte a sus compañeros, el eral planteó demasiadas dificultades para lucirse. Durante toda la faena, Pedro Monteagudo trató de citarlo con la muleta baja y enganchándolo desde delante, perdiéndole los pasos para darle la distancia necesaria, aunque no terminó de encontrar la colocación. El eral se revolvía con rapidez y buscaba el cuerpo del novillero, lo cual, unido al viento, no le permitió redondear su faena. El mal uso de los aceros dejó su premio en una vuelta al ruedo.

El último de la tarde fue para el local Ubaldo Luis, otro alumno de la E.T. de Albacete, que debutaba de luces. Abanto de salida su novillo, le costó pararlo con el capote, aunque terminó asentando los pies para dar dos verónicas y una media que calaron en el tendido. El animal fue el más flojo del encierro, pero muy noble, lo que permitió confiarse al debutante, que durante toda su faena fue jaleado por sus paisanos. Ubaldo Luis mostró su toreo encajado de riñones por ambos pitones, aunque fue por el izquierdo donde obtuvo los mejores muletazos. Acertó con la espada a la primera y, aunque la espada quedó algo caída y perpendicular, fue suficiente. Tras la vuelta al ruedo al novillo, Ubaldo Luis paseó las dos orejas y el rabo, saliendo a hombros en solitario..

 

Crónica de Mercedes Rodriguez

Fotografías de Mercedes Rodriguez