Triunfo de Juan Manuel Munera

Viernes, 29 de septiembre de 2017. Plaza de toros de Algemesí. Séptima de feria. Lleno en tarde soleada. Un novillo para rejones de Los Bayones y cuatro de Lagunajanda, bien presentados y de buen juego. El rejoneador Juan Manuel Munera, dos orejas. Leo Valadez (azul pavo y oro), oreja y silencio. Daniel García Navarrete (verde hoja y oro), vuelta tras petición y silencio tras aviso. Actuó como sobresaliente Víctor Manuel Rodado (morado y azabache). Entre las cuadrillas saludaron tras parear al primero Ángel Otero y Juan Carlos Tirado, y lidió con templanza Rafael González, quien asimismo saludó tras banderillear al cuarto.
El séptimo festejo de la feria de novilladas de Algemesí se volvió a celebrar en el marco de una plaza llena y en una tarde espléndida de sol.
La noticia estuvo cuando iba salir el toro de rejones. Al parecer, sufrió una lesión y no pudo saltar a la plaza. Por ello, se vieron obligados a adelantar el descanso para arreglar el entuerto.
Los astados del hierro de Lagunajanda, propiedad de María Domecq, exhibieron una correcta presentación. Chico, estrecho de sienes y muy poco rematado el que abrió plaza, que apenas peleó en el caballo. Pero llegó a la muleta con tanta prontitud como celo. Noble y repetidor, humilló y persiguió las telas sin desmayo, aunque resultó algo más complicado por el pitón izquierdo. Se dejó pegar en el caballo el jabonero segundo, un ejemplar que tomó las telas con buen son al principio de faena, aunque se aplomó muy pronto.
El cuarto, castaño oscuro, bociblanco, listón y muy  bien armado, exhibió las virtudes de la raza y la transmisión, y estuvo siempre muy pendiente del torero. El quinto fue un torito que enseñaba las puntas. Castigado en el caballo, llegó al tercio final algo rebrincado y soltando la cara, aunque siempre la línea de la transmisión. Tuvo un notable pitón izquierdo y no dejó de exigir a su matador. Y el de rejones fue un ejemplar burraco, paleto de hechuras, que no dejó de perseguir a las cabalgaduras con una gran bravura y celó.
Uno de los alicientes del festejo lo constituía la presencia del torero mexicano Leo Valadez, quien el año pasado ya estuvo en esta misma plaza, y cuya alternativa se anuncia para la próxima feria del Pilar de Zaragoza.
El espada hidrocálido se mostró como un torero enterado, con oficio y muy puesto.
Lanceó de rodillas al que abrió plaza, al que luego quitó por gaoneras y chicuelinas. Con la muleta anduvo fácil y suelto, en una labor que acabó yendo a menos y que no tuvo argumento por el pitón izquierdo. Mató de una estocada contraria, y dejó la sensación de estar por debajo del novillo, a pesar de su soltura y habilidad. Y volvió a manejar el capote con variedad en su segundo, al que plantó cara en una labor de buen concepto y frescura de ideas, que no obstante fue menos y no tuvo remate con los aceros.
Daniel García Navarrete hacía su presentación en esta plaza y feria. Se trata de un torero que ha tenido éxitos en Madrid, aunque ha sido muy castigado por los novillos esta temporada.
En el novillo de su debut se le vio porfión y voluntarioso aunque algo escaso de recursos. Mostró buen aire aunque defectos de colocación y en la manera de manejar los trastos, y se  vio un tanto agarrotado y envarado y abusando de abrir en exceso el compás. Mató de una buena estocada.
Y consiguió momentos interesantes al torear al natural al quinto, cuando consiguió bajarle la mano y llevarle embebido en los vuelos de la muleta. Se le vio firme y asentado, si bien  luego falló con las armas toricidas.
En tercer lugar actuó el rejoneador manchego Juan Manuel Munera, quien lidió un astado de Los Bayones, en sustitución del inicialmente anunciado de Tomás Prieto De La Cal. Anduvo vibrante, dejando llegar muchísimo a su oponente y clavando con reunión en una labor importante, en la que prodigó requiebros, quiebros, balanceos y el toreo a dos pistas.
 Cronica de .Enrique Amat
                             Fotografia de Tauroimagenplus . Mateo