TRIUNFAL FESTIVAL EN PEÑAS DE SAN PEDRO

31/08/2019 Peñas de San Pedro (Albacete), más de tres cuartos de plaza. Festival sin picadores. Tres erales de la ganadería de Castillo de Montizón para la misma terna que toreará en Albacete la novillada picada del próximo nueve de septiembre. Buena presentación del ganado que, en general, ha dado buen juego.

Sergio Felipe se mostró muy firme desde que se abrió de capote con el bonito colorado chorreado en verdugo que abrió plaza. En los primeros lances fue arrollado por el pitón derecho, pero se levantó rápidamente y siguió toreándolo hasta llevarlo a los medios, donde remató con una revolera. Comenzó la faena de muleta doblándose con el eral por bajo, aunque sin obligarlo. A la tercera tanda, se cambió a la mano izquierda y comenzaron a brotar templados naturales de riñones encajados y pies muy quietos. Pese a ser el izquierdo el pitón del animal, le derrotó varias veces, aguantando el torero sin inmutarse. Fue la de Sergio Felipe una faena de mucha firmeza y valor seco, sin alardes, ante un eral que no lo puso fácil. Tras una estocada defectuosa, cobró una estocada entera en buen sitio, siendo premiado con las dos orejas.

Recibió Cristian Pérez al segundo de la tarde con dos largas cambiadas de rodillas en el tercio, toreándolo a continuación a la verónica. Por ayudados por alto, tratando de hacer romper al eral hacia delante fue su inicio con la muleta. Ya con la mano derecha, comenzó a evidenciar que está atravesando un buen momento y que va adquiriendo oficio, con muletazos largos y templados. Con la izquierda toreó encajado, con profundidad, llevando al eral largo, hasta detrás de la cadera. Mostró seguridad en los circulares citando por la espalda, previos al final de faena, por luquesinas. Se fue detrás de la espada, volcándose sobre el morrillo, matando de estocada entera. Paseó las dos orejas.

Al todavía novillero sin caballos, Jesús Moreno, que debutará con los del castoreño esta próxima Feria, le costó fijar con el capote la embestida del tercero, que salió distraído de chiqueros. El eral mantuvo esa tendencia a irse durante toda la faena, ya desde los doblones iniciales. El novillero consiguió retenerlo a base de dejarle la muleta siempre puesta en la cara. Pudo así sacarle por ambos pitones muletazos largos, templados y profundos. Puso fin a su faena por manoletinas muy ceñidas y con los botos clavados en la arena. Consiguió una estocada casi entera y obtuvo también el trofeo de las dos orejas.  

Cronica de Mercedes Rodriguez 

Fotografia de Mercedes Rodriguez