Sábado, 9 de marzo de 2024.  Plaza de toros de Castellón. Cerca de tres cuartos de entrada en tarde apacible. Toros de Álvaro Núñez (1 y 5) y Domingo Hernández, desiguales de presentación, desfondados, noblones, pero sin ninguna raza. Decepcionaron en conjunto. Morante de la Puebla (celeste y oro)  silencio y muestras de desagrado. Juan Ortega (verde botella y plata), saludos tras aviso y saludos. Pablo Aguado (corintoy oro),saludos tras aviso y silencio tras aviso.  Entre las cuadrillas destacó la lidia de Curro Javier. Presidió Antonio Aguilar. Pesos de los toros por orden de lidia: 504, 511, 509, 501, 497 y 557 kilos. 

Enrique Amat, Castellón

El penúltimo festejo de la feria de la Magdalena tenía como aliciente el cartel de arte. Una terna de espadas de corte artístico, cada uno dentro de su propio concepto, sentimiento y expresión.

Se dice que el mejor aficionado es aquel a quien le caben más toros y más toreros en la cabeza. Y por eso hay que respetar y valorar todo tipo de concepciones de la tauromaquia. Aquí tienen cabida todos: los artistas, los valientes, los técnicos, los que ofrecen una concepción incluso deportiva del toreo. 

Pero si a uno le dan a elegir, se queda con el tema del arte. Aunque a veces sea una apuesta arriesgada, porque el arte muchas veces significa también desigualdad. Pero es que no se puede estar bien toda las tardes. Decía Marcial Lalanda, y no le faltaba razón, que en el toreo se puede aprender todo. El oficio, la técnica e incluso el valor se puede dominar a base de ir conociendo la técnica y la profesionalidad. Pero que el arte es un don de Dios y lo mandan desde arriba. Se tiene o no. Y ese arte hay que ponerlo en solfa ante un animal  hostil y a una hora predeterminada. 

Lo cierto es que el día no se presentó lo más colaborador para la terna de artistas. Lluvia, frío, aire por la mañana, aunque luego amainó  a la hora del paseíllo  Con todo, y a pesar de las negras previsiones meteorológicas, se dejaron caer desde Valencia el vicepresidente de la Generalitat Vicente  Barrera, el Conseller de Agricultura Jose luis Aguirre y el jefe de la policía local de Valencia Jose Vicente Herrera. Desde el Club Taurino de Londres, Ivan Moseley estaba fiel a su asistencia anual a esta feria. Al igual que el empresario Pepe Tamarit desde Valencia y el ganadero  Ignacio Sáez Mansilla con su familia. 

Y para colaborar, presuntamente,  a esta creación de arte,  se eligieron  toros de Domingo Hernández  como lienzo para que los artistas mostrasen y compusiesen ese su arte, con dos remiendos de Álvaro Núñez. 

Pero el lienzo no sirvió para que los artistas plasmasen sobre él su arte. Desiguales de presentación, desfondados, noblones, desentendidos y sin ninguna raza, dieron pocas opciones.

Terciado, lustroso y bonito aunque escasamente armado el castaño que abrió plaza. Corretón, distraído y justo de fuerza. Se simuló la suerte de varas y, escaso de fondo y de raza, pobrecito toro, quiso pero no podía. 

Un buen puyazo tomó el segundo, negro y terciado, que tuvo un cierto motor y una embestida franca. Lo malo es que duró muy poco, y acabó defendiéndose y echando la cara arriba a mitad de la faena. También terciado, escasamente ofensivo por delante el tercero, abanto y distraído. Apenas le picó y se quiso quitar el palo. Fue y vino, si bien sin terminar de emplearse y saliendo con la cara media altura y por encima del estaquillador. Y tras dos pinchazos, se echó de manso.

Muy escaso de cuajo y de presencia al cuarto. Con escasísimo, fondo, echó las manos por delante en el capote y se defendió sin entrega. Con la inhibición de su matador y su cuadrilla, acudió al relance al caballo, donde tampoco se empleó saliéndose suelto, noble, obediente, desentendido y escaso de poder. Asimismo abanto y a su aire  el terciado quinto, bizco y mal encornado. Le pegaron con saña en el caballo, haciendo la carioca descaradamente. Se salió suelto y sin hacer caso a los capotes. En banderillas, se tragó los tres pares pero ni siquiera reaccionó ni hizo hilo con los subalternos. Rajado, aplomado y a la defensiva, no pasó. Y el cierraplaza, colorado, ojo de perdiz y con más volumen, tampoco se empleó en demasía. Escaso de poder, metió la cara, pero sin emoción y sin entrega.

Morante de la Puebla dibujó algunos muletazos ante su escasísimo e irrelevante primero. Un trincherazo, un Kirikirí, algún redondo suelto, pero aquello era un tentadero en una plaza de segunda. Un simulacro.

 Y dibujó algunos naturales ante el cuarto. Ahí acabó todo. Y encima pasó las de Caín con los  aceros. Lo dicho. Un entrenamiento con público.  Que pagó lo suyo en taquillas , eso sí.

Juan Ortega firmó  un aplaudidísimo saludo capoteril a su primero. Tres verónicas tuvieron impronta, así como la media de remate. Un excelso recital con el capote.  Firmó una torera apertura de faena, con muletazos sentidos, acompasados y templados, auténticos carteles de toros. Hasta el sol quiso hacerse presente para no perderse este alarde de torería. Un pase de la firma fue excepcional. Luego, el trasteo fue a menos ante el escaso poder del astado.Y encima tuvo mal remate con las armas toricidas.

Comenzó su faena al quinto sentado en el estribo, frente al que rubricó también una torera apertura de faena, con gusto y sentida. Seis excelentes muletazos y ahí termino todo, porque no había toro. Y sin toro, no hay arte. Ni ná. 

Pablo Aguado meció y acompasó muy bien las embestidas en su saludo con el capote al tercero. Luego compuso una apertura de labor rítmica, sentida y con gusto. A partir del ecuador del trasteo, aquello no pasó de la compostura, pero le faltó algo. Faltaron apreturas, rebozarse más con el astado, ligazón. Que no le tropezasen los engaños. Luego, el saxo de la banda, interpretando «La concha flamenca», acabó por distraer a la gente. Faena en conjunto estética y cumplidora, pero no redonda. Gustosa, sabrosa, pero falta de vuelo y remate. 

No pudo pasar de intentarlo con el capote ante el sexto. Y trasteó entre las dos rayas en el tercio final, en un trabajo pinturero en el que lo intentó con sinceridad pero sin mayor trascendencia.

Cronica de E. Amat

Fotografias de Mateo de Tauroimagenplus.com

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