Martes, 5 de marzo de 2024. Plaza de toros de Castellón. Novillada sin picadores. Un tercio de entrada en tarde soleada y fresca. Novillos de Sepúlveda, bien presentados y de excelente juego, salvo el sexto. Fran Fernando (azul pavo y oro), de la Escuela de Huesca), saludos tras aviso. Javier Aparicio (morado y oro), de la Escuela de Castellón, silencio tras aviso. Pablo Vedrí (verde y oro), de la escuela de Castellón, vuelta tras dos avisos. Abel Rodríguez (corinto y oro) de la Escuela de Castellón, palmas tras dos avisos. Bruno Gimeno, (lila y oro), de la Escuela de Valencia, dos orejas. Jorge Hurtado (rosa y oro), de la Escuela de Badajoz, oreja. Entre las cuadrillas lucieron en la brega Roberto Blanco y Diego Vallasar con los palos.

Enrique Amat, Castellón

La primera de las novilladas sin picadores incluidas en la cartelería de la feria de la Magdalena, se celebró con un tiempo espléndido y el triunfo del alumno de la escuela de tauromaquia de Valencia Bruno Gimeno.

Los novillos de Sepúlveda, bien presentados, dieron un juego más que notable. El que abrió plaza, castaño, algo lombardo y bociblanco, enseñaba las puntas y echó las manos por delante de salida. Tuvo tranco, repitió incansable sus embestidas con fijeza y humillando. Un excelente ejemplar, que fue justamente ovacionado en el arrastre.

Un toro  en miniatura era el segundo, de espectacular pelaje. También enseñando las puntas, quiso más que pudo. Repitió, aunque sin acabar de entregarse y soltando algo la cara. El negro tercero, más montado, llegó al tercio final, muy atemperado, y metiendo la cara con fíjeza aunque sin humillar en demasía. Fue ovacionado en el arrastre. 

El castaño cuarto tuvo más cuajo y remate. Obedeció en Lis engaños y fue y vino sin desmayo, aunque le faltó algo de celo. Pero resultó un buen ejemplar. El quinto, más escurrido, pero con más cara, también tuvo fíjeza, repitió, incansable sus embestidas, con el único defecto de soltar un poco la cara. Pero fue otro excelente ejemplar.

Y el sexto, más hecho y con menos defensas, se dolió en banderillas, y distraído y corretón, siempre se quiso ir. Huyó hasta de su sombra, solo cuando le acortaron los terrenos, se dejó pegar muletazos, pero siempre escaso de celo.

Fran Fernando,  en vísperas de debutar con picadores en Zaragoza el próximo mes de abril, saludó con una larga a su oponente, al que luego muleteó al comienzo de su labor con sitio, compuesto y con cierta expresión. La faena tuvo un punto de inflexión y a partir de su segunda parte, bajo mucho el diapasón. Consiguió remontar algo el vuelo al final del trasteo, aunque luego manejó mal los aceros. 

Javier Aparicio lanceó movido, y luego sufrió varios desarmes al inicio de una faena de larguísimo metraje y de escaso mensaje y algo desangelada. Y mal rematada con los aceros.

Pablo Vedrí, espada de pequeña estatura, pero de un gran entusiasmo, contó con el apoyo de sus paisanos. Muy comunicativo, muleteó siempre con un notable sentido de la ligazón, firmando series largas, muy asentado. Una faena de buen nivel, pero que no tuvo remate a espadas.

Abel Rodríguez se fue a la puerta de chiqueros a saludar a porta gayola al que le cupo en suerte. Luego muleteó con atisbos de expresión, empaque y apostura. Algo encimIsta, le tropezaron en demasiadas ocasiones los engaños, pero mostró un interesante corte de torero y además, con valor de fondo. Pero, al igual que sus compañeros, mató a la última.

Bruno Gimeno, firmó un vistoso quite en el cuarto. Se fue la puerta de chiqueros a saludar al quinto, con el que luego prodigó largas y faroles, con las dos rodillas en tierra en el tercio. Banderilleó con espectacularidad, y luego abrió su labor con pases cambiados por la espalda de rodillas en la misma boca de ríego. Muy asentado y firme, suelto, puesto y sobrado de oficio, firmó una faena ligada y suficiente. Bajó la mano y muleteó con templanza  y sometimiento en un trasteo de torero, puesto y muy solvente. Preparado para mayores empresas.

Jorge Hurtado lo intentó por los dos pitones, ante un animal a contraestilo, que no quería pelea y frente al que, eligiendo bien los terrenos, bien colocado, consiguió robarle muletazos de buena factura, corriendo la mano con sentimiento y gusto, en los terrenos de adentro. Mató de un estocada habilidosa.

Cronica de E Amat

Fotografias de Mateo de Tauroimagenplus.com