Sábado 17 de octubre. Primera semifinal del Circuito de novilladas sin picadores de Castilla y León, celebrada en Villoria (Salamanca). Cuatro erales de “Valrubio” (2º, 4º, 5º y 6º) y dos de “Valdeflores” (1º y 3º) para:

Juan Pérez Marciel, silencio y oreja.

“El Dody”, oreja y dos orejas.

Ismael Martín, dos orejas y silencio.

El quinto eral fue premiado con la vuelta al ruedo.

Tarde variada e interesante por parte de los novilleros en Villoria.

Juan Pérez Marciel, quien entró sustituyendo al lesionado Mario Navas, llegó a la plaza de toros La Vega con muchas ganas y actitud. Buscando demostrar que mereció pasar a las semifinales desde el primer momento, se fue a la puerta de toriles en ambos astados y logró en ambos novillos sentirse a gusto y cómodo, siempre fiel a sí mismo. Sus mejores momentos llegaron en la faena el cuarto de la tarde, al que logró firmar pasajes de toreo muy caro por ambos pitones.

El Dody resultó el triunfador numérico del festejo. Tras pasaportar cómodo y a gusto a un primer astado que no podía mantenerse en pie, firmó una faena para él donde conectó bastante por el tendido. En todo momento estuvo muy dispuesto, con ganas y firmeza, tiene el oficio y la técnica aprendida y lo demostró en las cercanías a sus dos novillos. 

Ismael Martin lidió con dos novillos de distinta condición. Su primer animal fue encastado y complejo, no permitió al joven estar a gusto en ningún momento. Con el sexto novillo más noble, se entendió a la perfección. Más templado, dándole el tiempo necesario y echando la muleta por delante, lo toreó despacio y con gusto. El mal uso de los aceros impidió que cortará los trofeos.

Fotografías: Juan Pablo Pascual (Asociación Nacional de Fotógrafos Taurinos).

Crónica: Noelia Crespo