Paco Ureña reaparecerá en Valencia en fallas

El torero murciano dio una rueda de prensa para anunciar que regresará a los ruedos en la feria de fallas tras el grave percance sufrido en Albacete el pasado mes de septiembre.

Valencia, en cuya plaza ha sido protagonista de grandes gestas, faenas épicas y sonoros triunfos, Paco Ureña convocó a los medios de comunicación para, por primera vez desde que resultase herido en la feria de Albacete, durante su feria de septiembre, hablar sobre su situación y su futuro.
El Ateneo Mercantil, institución que hace unos años le distinguió como triunfador de la temporada en el coso de Monleón, es, 98 días después de la tarde de Albacete, el escenario elegido para esta toma de contacto con los periodistas. Arropado por su gente, familiares, amigos y miembros de su cuadrilla, Ureña compareció tímido y emocionado pero con una gran fortaleza de ánimo. “Ureña vuelve” rezaba el cartelón que hacía de fondo a la mesa desde la que habló a los muchos periodistas -y aficionados, que también los hubo- que acudieron a su cita.

Sigue afilado, enjuto, como si hubiese permanecido en activo estos últimos meses. Viste com elegancia pero de manera informal, y tras saludar y dar las gracias a los asistentes, explica el motivo de su comparecencia: anunciar su vuelta a los ruedos: “Será en Valencia, durante la próxima feria de Fallas. Todavía no está decidida la fecha exacta pero será en un cartel importante, aunque todavía no está rematado y no sé con quien torearé ese día. Lo que sí está claro es que será en esta plaza”.

El de Lorca se extiende al explicar los motivos que le han llevado a tomar esta decisión: “Yo quería reaparecer en una plaza de primera y ante un toro de primera. Por aquel percance perdí varias corridas en plazas también de importancia y no quería que esta reaparición se hiciese en otra plaza sólo por el motivo de esa pérdida de visión, quería dar otra motivación, y en Valencia siempre he tenido grandes triunfos, grandes actuaciones y su afición está siempre conmigo. Por eso quería que fuese Valencia”.

Ureña, que apenas deja ver señales físicas de haber perdido la visión de su ojo izquierdo, añade que se siente muy agradecido con Valencia, su plaza y su afición y que les debía este reconocimiento.

También hubo palabras de agradecimiento para Juan José Padilla, que tanto le ayudó en los días posteriores a la desafortunada tarde del 14 de septiembre, cuando un toro de Alcurrucén le dio un pitonazo en el ojo izquierdo que provocó el estallido del globo ocular y la consiguiente pérdida de visión de ese ojo: “El maestro Padilla ha sido muy importante para mí, para darme ánimos, para hacer que no me fuese abajo, ha sido un apoyo grande y le estoy muy agradecido, como también no sólo a los profesionales que me han tratado, a mi familia, a los miembros de mi cuadrilla, a mis amigos… sino también a los cientos y cientos de aficionados que me han mandado mensajes de ánimo y dándome fuerza. También pido perdón a los muchos a los que no he podido contestar personalmente, pero es que me ha sido materialmente imposible, y ahora aprovecho para hacer público mi agradecimiento a tordas esas personas que me han dado tanta fuerza para que mi recuperación fuese mucho más rápida”.

En cuanto al estado de su ojo Ureña fue claro y sincero: “He perdido la visión del ojo izquierdo y no la voy a recuperar. Eso lo supe desde el minuto cero, desde que el toro me dio el pitonazo supe que ya no iba a ver por ese ojo. Cuando iba camino de la enfermería Gines Marín me acompañaba y me iba diciendo que eso era como un puñetazo y que se iba a pasar enseguida; yo le dije que no, que eso no era sólo un golpe, que había perdido el ojo, que no iba a volver a ver. También cuando, en el hospital de Albacete, me llevaban al quirófano les dije a mi madre y a mi novia que ya no iba a volver a ver, que ese ojo estaba perdido. Pero que también estaba seguro de que iba a seguir siendo torero. Luego he pasado momentos muy duros, con dolores horrorosos, pero estaba convencido que iba a seguir toreando”.

Para poder estar a punto para esa reaparición en fallas ha renunciado a una nueva intervención que tendía que haber producido estos días: “Ahora tendrían que haberme operado de nuevo, principalmente para darle volumen al ojo, para darle un poco de mejor aspecto, más normal, para rellenarlo y que se abriese un poco más el párpado. Esa operación hubiese significado mucho tiempo de recuperación y no habría podido estar a punto para volver a torear.  Claro que cuando me miro al espejo me veo raro y me gustaría tener mejor aspecto, pero eso puede esperar y esa operación se hará en octubre, cuando acabe la temporada. Ahora lo que quiero es torear. La vida me ha dado otra oportunidad y yo necesito esto, porque si no estaría muerto”.

Cronica Avance Taurino

Fotografias . Mateo Tauroimagenplus