OREJA PARA UN AGUERRIDO GARRIDO

Jueves, 15 de marzo de 2018. Plaza de toros de Valencia. Media entrada en tarde muy agradable.Toros de Fuente Ymbro, bien presentados y de buen y exigente juego. Juan Bautista (marino y oro), silencio tras aviso y silencio. Daniel Luque (tabaco y oro), silencio y silencio. José Garrido (verde botella y oro) palmas tras aviso y oreja tras aviso. Entre las cuadrillas lidió y banderilleó con solvencia Rafael González y pareó lucido Antonio Chacón. Presidió Jesús Merenciano. Pesos de los toros por orden de lidia: 597, 533, 531, 510, 533 y 515 kilos.
La feria taurina de fallas va entrando en ambiente. Las calles se van llenando, los pasacalles sonando, los petardos atronando, las mascletás cada vez con más gente, y bares y restaurantes viéndose colmados de aficionados y visitantes.
La corrida de ayer, previa a la parte grande del abono, volvía a ofrecer la actuación de tres espadas que son buenos toreros, y que aunque no ocupen los puestos cimeros del escalafón, siempre están en zona de Europa League, utilizando términos futbolísticos.
Para enfrentarse a ellos, un encierro de Fuente Ymbro. Los toros propiedad de Ricardo Gallardo están presentes también en todas las ferias de importancia, y son una garantía para el aficionado. Astados que siempre tienen el fondo de bravura. Como ayer se demostró.
Grandón y muy serio el bizco y castaño primero, al que no se le pegó apenas en varas. Llegó a la muleta embistiendo con bravura y transmisión, aunque un poco apagado y con tendencia hacia los adentros.Encastado, pronto y repetidor resultó el castaño segundo, un toro exigente que siempre pidió carnet profesional.
Más vareado y terciado fue el tercero, que llegó al tercio final embistiendo con transmisión y bravura, y muy exigente. Acabó  por desbordar a su matador.
El cuarto se dejó pegar en varas, y asimismo encastado, si bien tendió a cortar los viajes y resultó exigente sin acabar de emplearse. Muy bien presentado y serio el quinto, un ejemplar muy ofensivo por delante, si bien resultó incierto y cambiante y no acabó de dar facilidades a su matador.
Y el castaño cierraplaza fue protestado por su escaso trapío, ya que unicamente se tapaba por la cara. Tuvo por virtudes la alegría y la prontitud y acabó por ser un excelente colaborador para su matador.
El francés Juan Bautista, en su enésimo  pasillo en esta plaza, volvió a mostrar su estado de sazón  y madurez. Con el tiempo se ha convertido en un excelente profesional. Oficio, seguridad, aplomo, conocimiento de la profesión y un sensacional estilo estoqueador, Que por cierto ayer no se vió, son los ingredientes de su tauromaquia. Siempre ha pecado de cierto cartesianismo y de una acusada frialdad, pero es un gusto para el aficionado verle deambular por la plaza.
Ayer muleteó académico y con compostura a su primero, en un trabajo de buen concepto, fácil y bien resuelto aunque no llegó al público. Y comenzó su faena de rodillas al cuarto, al que le firmó un trasteo conservador, profesional y cumplidor, algo rutinario y que no llegó a tomar vuelo.
El sevillano Daniel Luque anda “En busca del arca perdida”, como la película de Steven Spielberg. Toreó con buen son en distintas fases de su faena al segundo, aunque el toro siempre tendió a sorprenderle. No terminó de tomar vuelo la faena.
Y se perdió en una labor llenade probaturas ante el quinto, con el que no acabó de estar a gusto ni confiado.
Cerraba el terceto José Garrido, quien saludo con tres largas de rodillas en el tercio su primero. Puso todo de su parte en el último tercio, aunque acabó desbordado por las encastadas embestidas de su oponente,
Y se vino arriba en el cierra plaza, frente al que anduvo más vibrante y enfibrado, firmando un trabajo de ligazón y buen tono, asentado y firme, de sometimiento y disposición, que le llevó a cortar la única oreja de la tarde.
Cronica de Enrique Amat
Fotografia de Mateo.Tauroimagenplus