Olías del Rey (Toledo). celebra su LXXV edición del tradicional festival taurino

Olías del Rey (Toledo). 9 de octubre de 2018. LXXV edición del tradicional festival taurino. Algo más de un cuarto de plaza, contando entre el público con la presencia del maestro Cesar Rincón.

Cinco novillos toros de D. Fernando Peña Catalán; desiguales; desiguales de presentación y juego.

Juan Serrano “Finito de Córdoba”. Silencio

Rubén Piar. Dos orejas

Luis David Adame. Dos orejas

Miguel Ángel Silva. Dos orejas

Jorge Molina. Dos orejas

Se lidiaron cinco novillos – toros de D. Fernando Peñas, desiguales de presentación y juego, dos de ellos serios de hechuras para ser un festival taurino en una plaza portátil, nobles y algunos con poquita fuerza.

No le llegó la inspiración al Fino; tuvo en suerte un novillo bien presentado, serio de alzada, pero vació de contenido, con muy poca fuerza y sin apenas humillar; su embestida fue descompuesta por ambos lados, aunque algo mejor por el derecho, lo que hizo que Finito fuera empalado en una ocasión; noblón, pero sin calidad ninguna el animal, el califa cordobés no tuvo ganas ni inspiración, se limitó a intentarlo por ambos pitones sin ninguna ambición. Silencio.

El segundo de la tarde, bajo y bonito de presentación, se partió el pitón en un derrote en el burladero y fue sustituido. El segundo bis también tenía buenas hechuras. Buen recibo capotero de Rubén Pinar que no tardó en darse cuenta que el lado bueno del novillo era el derecho; tras pasar por la jurisdicción del picador, el albaceteño le realizó un bonito y ajustado quite por chicuelinas. Comenzó con la muleta por bajo, con la pierna flexionada. Toda la faena fue por el lado diestro, pues lo probó por el izquierdo y no tenía ni un pase. Muy noble el animal y muy asentado en la arena Pinar, con derechazos templados, despacio y con mucho empaque, algunos tan largos que los unía en un circular; mató de media, una entera y descabello, lo que le valió para cortar dos orejas. El novillo fue ovacionado en el arrastre.

A Luís David Adame correspondió el tercero de la tarde, bajo y bien hecho, que fue saludado con buen gusto por verónicas por el mexicano. Poca fuerza tenía el animal, por lo que supo administrarle Luis David

mucho temple en un concepto puro de toreo, haciéndole las cosas muy despacio por ambos pitones, de manera muy natural, tanto, que parecía no tener importancia lo que hacía. Terminó con ayudados por alto y mató de una tremenda estocada, por lo que fue premiado con las dos orejas.

Tocó a Miguel Ángel Silva en cuarto lugar un novillo fuerte al que recibió por verónicas rodilla en tierra. Le hizo las cosas bien con la muleta, con despaciosidad y temple, pero su adversario no le permitió mucho más debido a la escasa fuerza que tenía. Mató de una estocada que le sirvió para cortar dos orejas.

El quinto correspondió al novillero Jorge Molina, triunfador de la novillada del día siete en esta misma plaza; novillo bien presentado, con muchos pies, lo que no le permitió poder lancearlo. Voluntarioso y con muchas ganas, pero con falta de oficio, motivo por el que fue prendido hasta en dos ocasiones. Mata de media trasera y se le conceden dos orejas.

Cronica  y Fotografias de  Carlos Valverde Diaz