NOVILLOS Y NOVILLEROS DIERON UN BUEN ESPECTÁCULO 

Martes, 24 de septiembre de 2019. Plaza de toros de Algemesí. Cuarta de feria. Tres cuartos de entrada en tarde calurosa. Erales de Coquilla de Sánchez Arjona y Los Chospes (4º),   de presentación y de buen juego. Destacó por su comportamiento el 2º. Lucas Miyana (negro y plata), oreja. Joao D’ Alba (hueso y oro viejo), dos orejas. Fabien Castellani (corinto y oro), vuelta al ruedo. Javier Camps (nazareno y oro), oreja tras aviso. Entre las cuadrillas saludó tras banderillear al cuarto José Arévalo.

 

Enrique Amat, Algemesí

La cuarta de feria la constituía la segunda de las dos novilladas de promoción anunciadas dentro de la cartelería de la setmana de bous de Algemesí, con participación de los alumnos de las escuelas de tauromaquia, que  tuvo un balance satisfactorio.

Los erales de ese magnífico aficionado y ganadero que es Javier Sánchez Arjona, en su línea Coquilla, elegidos para calibrar las posibilidades del cuarteto de actuantes, exhibieron una presentación más que correcta.

El terciado primero fue y vino, aunque escaso de poder y sin acabar de emplearse. El segundo, algo gacho,  tuvo transmisión y repitió incansable sus embestidas. Fue un ejemplar de nota sobresaliente. El tercero se desplazó a lo largo de toda su lidia. Y el cuarto, encastado y repetidor hasta decir basta, no paró de embestir.

Encabezaba el cartel Lucas Miyana, de la escuela de Béziers, quien se fue la puerta de chiqueros a saludar a portagayola a su oponente, al que luego le dio una larga en el tercio. Banderilleó con desigual fortuna y muleteó voluntarioso aunque con escaso sello, en un trabajo movido, envarado e irrelevante. Mató de una estocada y le concedieron una oreja.

 Joao d’Alba, de la Escuela de El Juli, pareó con acierto y trasteó con oficio y buen aire, en un trabajo de ligazón y buen corte, muy asentado  y en el que llevó muy embarcadas las embestidas de su oponente. Lo despenó de una estocada.

Fabien Castellani, de la Escuela de Arles, dio muchos pases en una faena de largo metraje aunque de escaso mensaje. Mató de una estocada trasera de efectos contundentes.

Javier Camps, uno de los alumnos más aventajados de la nueva promoción de la Escuela  de Tauromaquia de Valencia, puso de manifiesto que es un torero con sentido de la ligazón. Fue capaz de sobreponerse una fuerte voltereta y no dejó de buscarle las vueltas a su oponente, en una faena de buen nivel. Lo mató de un buen volapié.

Cronica de Enrique Amat

Fotografias de Mateo.Tauroimagenplus