NIEVE SOBRE LOS PRADOS

2021 ha traído la nieve a muchas zonas de la provincia de Albacete. En la capital y sus alrededores, han sido cuatro días seguidos de copiosas nevadas que han cubierto todo con un impoluto manto blanco.


La finca Los Prados, donde pasta la ganadería con el hierro de Doña Sonia González, no quedó fuera del alcance de la borrasca Filomena y también luce vestida de blanco.
El paisaje es, en estos días, espectacular, pero no todo es bonito, ya que la nieve suele venir acompañada de problemas para el ganado. El invierno es duro en Albacete y las heladas son frecuentes, pero estos primeros días de enero están siendo especialmente fuertes, habiendo bajado los termómetros hasta 15ºC. En los cercados del ganado, los abrevaderos amanecen cada día con una gruesa capa de hielo que hay que romper para que los animales puedan beber, Marta González, pala en mano, se encarga de ello diariamente, a primera hora de la mañana. También quita el hielo que dejó la nieve en los accesos al abrevadero, para prevenir resbalones de los animales y que puedan sufrir roturas de sus extremidades que resultarían fatales. En estos días, el trabajo es constante y, mientras tanto, Javier, el encargado de la finca, distribuye el pienso con el remolque. Cuando termine, tocará distribuir cama (paja limpia y seca) por los cercados, para que el ganado pueda pisar y acostarse sobre lecho seco. Aunque el ganado bravo sea una raza rústica, resistente a condiciones meteorológicas adversas, en este tiempo luce pelo de invierno, en la ganadería se trata de tenerlos bien alimentados para ayudarles a soportar el frío y de evitar humedad en sus pezuñas que pueda producir debilitamiento y enfermedades.

Aunque se dice que año de nieves, año de bienes y es cierto que la nieve supone un aporte de agua al suelo que vendrá muy bien para los cultivos ya sembrados que alimentarán en unos meses al ganado, en estos momentos, supone un esfuerzo extra de horas y dinero, que agrava la delicada situación económica que la pandemia del COVID-19 ha provocado en la cabaña brava. En el campo permanecen muchos novillos y toros que se tendrían que haber lidiado, y las ganaderías han tenido que reducir cabezas, enviando al matadero tanto vacas madre como toros, la reducción de costes para poder dar festejos también ha supuesto, para algunos ganaderos, vender toros por debajo de su coste de producción. Esperemos que el dicho popular se cumpla y mejore la situación.


Nuestro agradecimiento a Javier y a Marta González por su amabilidad al acompañarnos durante la visita y sus explicaciones.

Texto: Mercedes Rodríguez (Asociación nacional de fotógrafos taurinos)

Fotografías: Mercedes Rodríguez (Asociación nacional de fotógrafos taurinos)