MIGUEL POLOPE CONVENCE EN ALGEMESÍ

Domingo 30 de septiembre. Plaza de toros de Algemesí. Octava de feria. Media entrada en mañana soleada. Erales de Los Chospes, muy bien presentados  y de juego. El cuarto fue premiado con la vuelta al ruedo. Cristóbal Ramos Parrita (burdeos y oro), oreja. Carlos Dominguez (corinto y oro) silencio tras aviso. Álvaro Passalaqua (blanco y azabache), saludos tras aviso Miguel Polope (blanco y oro), dos orejas. Juan José Villa Villita (marino y oro), oreja. Entre las cuadrillas destacó la lidia de Andrés Alemany.
El segundo doblete de la feria comenzó con la celebración otra de las novilladas de promoción con participación de los alumnos de las escuelas de tauromaquia
La mañana dominical, soleada y apacible, mostraba las calles de la ciudad casi desiertas. La fiesta de la noche anterior acabó
tarde, y los algemesinenses se desperezaban poco a poco. El paseo hacia la plaza resultó tan apacible como calmado.
Y una vez allí, los toreros en el portón de cuadrillas, y escasa gente en los cadafales, que fueron recogiendo asistentes poco a poco a lo largo del festejo.
Los erales de Los Chospes, propiedad del ganadero manchego Fernando Moreno, estuvieron muy bien presentados, sobrados cuajo y plaza, y dieron un muy buen juego.
Cuajo y remate tuvo el primero, un novillo que se desplazó incansable por los dos pitones con mucha movilidad. No estuvo sobrado de clase, pero sirvió.
El segundo embistió también con viajes largos y metiendo la cara por abajo. Mejor por el pitón izquierdo que por el derecho, acabó por apagarse pronto.
También estuvo bien presentado el tercero, que tomó las telas de largo, viniéndose siempre con tanto tranco como fijeza.
Muy bien hecho el cuarto, de nombre Escondido, marcado con el número 21 y de pelo negro, que asimismo se fue de largo a los engaños. Embistió con profundidad, humillando y con fijeza. Un gran novillo al que se le premió con una muy justa vuelta al ruedo.
Y también mantuvo el excelente nivel general el quinto. Se vino de largo, humilló y obedeció los engaños y siguió las telas con derechura y larguísimos viajes, y siempre se quedó colocado para el siguiente muletazo y muy pendiente de los engaños
Cristóbal Ramos Parrita, de la escuela de El Juli, se mostró como un torero de buen corte. Saludó con dos faroles de rodillas a su antagonista, al que banderilleó con variedad y espectacularidad. Luego con la muleta sobresalió por su ligazón, en una labor bien concebida, que remató de una estocada pescuecera el encuentro.
Carlos Domínguez, de la escuela taurina de Badajoz, es un torero espigado al que se vio que está muy preparado. Con todo, se perdió en una labor de largo  metraje y escaso mensaje, que remató de una media subcutánea y una entera.
Álvaro Passalaqua, de la escuela taurina de Málaga, manejó del capote con gusto y prestancia. Abrió la faena de rodillas en el platillo, y firmó un trabajo expresivo y de buen corte en el que, eso sí, pecó de llevar muy preconcebidas la faena y los muletazos. Sufrió una fuerte voltereta en el epílogo del trasteo. Mató de una estocada atravesada y una entera.
El alumno de la Escuela de Tauromaquia de Valencia Miguel Polope, quien venía de cumplir un interesante periplo por ruedos mexicanos, firmó un excelente saludo por verónicas y chicuelinas, rematado con una media de rodillas.
Mucha torería tuvo la apertura de faena, en la que firmó un trabajo de excelente nivel. Verticalidad, ligazón, sentimiento, relajo, despaciosidad  impronta y capacidad de improvisación fueron los ingredientes de un trasteo revelador de un torero de una singularísima personalidad y que edtá en franca progresión.
Juan José Villa Villita, de la escuela taurina de Madrid, es un espada muy puesto y placeado. Este año ha toreado mucho y se nota por el oficio y la soltura con la que se le ve en la plaza y en la cara del novillo. Realizó una labor de torero puesto, con mucho sitio, oficio y conocimiento de la profesión. Aunque su firma es más técnica que rutilante, más de poder que de expresión.
Y otra de las buenas noticias del festejo fue el más que satisfactorio debut como banderillero del alumno de la escuela de tauromaquia de Valencia Andrés Alemany. Lidio con mucha templanza y mostró unas más que prometedoras formas.
Cronica de E.Amat
Fotografias de Mateo.tauroimagenplus