MÁS NOVILLOS QUE NOVILLEROSViernes, 28 de septiembre de 2018. Plaza de toros de Algemesí. Sexta de feria.Tres cuartos de entrada en tarde soleada. Novillos de Fernando Peña, muy bien presentados y en general manejables. Rafael González (azul pavo y oro), palmitas y saludos tras aviso. Alejandro Adame ( blanco y plata) silencio tras aviso y oreja. Actuó como sobresaliente Sergio Salas “El Pijorro” (azul y blanco). Presidió Jorge Galbis.

Rafael González fue atendido en la enfermería de un puntazo en el gemelo derecho de 10 centímetros de extensión que afectó a la piel, tejido celular subcutáneo y fascia, Fue suturado y calificado de pronóstico leve en el parte firmado por el equipo médico del doctor Pérez Folqués.
Uno no entiende lo que escriben algunos de los críticos taurinos oficialistas. De los que están en los medios generalistas o especializados, da lo mismo. Viajan de feria en feria, se alojan en buenos hoteles, y todo su trabajo es acudir por la tarde a la plaza a la hora del comienzo de la corrida del día. Tienen toda la jornada libre para callejear, hacer turismo, ronear o lo que le plazca. Y luego enviar la crónica a su medio desde la misma plaza, bien con elordenador o  incluso  por teléfono.
Y si algún día en una feria se programa también un festejo matinal, se quejan de lo sacrificada que es la vida del crítico taurino, que tiene que ir mañana y tarde la plaza. Cuando eso es su trabajo y no es para tanto.
Sin embargo, para el aficionado ayer fue todo un lujo poder tener una doble sesión taurina en Algemesí. Llegar a la ciudad con el sol de la mañana, darse un paseo, tomar un café con los amigos. Luego presenciar la novillada de promoción con los alumnos de las escuelas de tauromaquia. Y, entre festejo y festejo, acercarse a donde se encuentran las peñas y disfrutar de la compañía de los amigos de una buena mesa.
Y, por la tarde, de nuevo a la plaza a ver otra novillada. Qué más se puede pedir? Pues eso. Que lo que para unos es un lujo y un privilegio, para los profesionales muchas veces es un sacrificio. En ocasiones uno les lee y se le caen los palos del sombrajo ante tamaña falta de afición.
Luego, en el festejo de la tarde, los novillos de Fernando Peña lucieron una irreprochable presentación. Todos ellos sobrados de cuajo y plaza, luego resultaron manejables para la torería andante.
Tuvo mucha presencia el castaño lombardo que abrió plaza. Un ejemplar que se dejó pegar en varas y llegó al tercio final repitiendo las embestidas con cierto son. Siempre quiso romper para delante y sirvió.
Un torito era el burraco segundo, que se salió suelto del caballo en el primer encuentro con las plazas montadas y se dejó pegar en el segundo. Luego se dolió en banderillas y embistió en la muleta tan enrazado como exigente, aunque acabó por aplomarse pronto.
También estuvo muy  bien presentado el tercero, que fue y vino sin excesivo celo aunque dejándose. Y el castaño lombardo  que cerró plaza asimismo tuvo cuajo de toro. Se dejó pegar en el caballo y fue y vino, aunque sin entregarse y siempre rematando con la cara arriba y soltándola.
El madrileño Rafael González se mostró como un torero enterado y con oficio. Bien colocado, muleteó solvente aunque desapasionado a su primero, en un trabajo que no tomó vuelo.
Y también se perdió en un trasteo de larguísimo metraje y muy escaso mensaje ante el tercero. Puesto, compuesto, con sitio eso sí, pero con unas firma escasamente rutilante.
El mexicano Alejandro Adame es un torero despierto, y con sobrados recursos. Anduvo por la cara de su primero con desparpajo y solvencia, en una labor de torero con recursos. Despenó a su antagonistade de un pinchazo y una estocada bajísima.
Y también muleteó sobrado de zarpas, zaragatero y martingalista al  cerró plaza, en una labor lúcida y ligera, aunque de escasa trascendencia. Mató de un bajonazo traserísimo.

Cronica de E . Amat

 

Fotografias de Mateo . Tauroimagenplus