Las dos caras de la fiesta

Lunes, 9 de octubre de 2017. Plaza de toros de Valencia. Festejo de la feria de la Comunidad Valenciana. Buena entrada en tarde nublada. Novillos de Los Chospes, bien presentados y de juego desigual. Fernando Beltran (verde y oro), saludos y silencio tras aviso. Jesús Enrique Colombo (azul noche y oro), cogido. Angel Téllez (blanco y oro), palmas, oreja y oreja. Entre las cuadrillas saludaron tras banderillear al
quinto Juan Navarro y Juan Felipe Cano Niño de Santa Rita. Presidió con acierto Pedro Valero Fernández, quien debutaba en el palco. Pesos de los novillos por orden de lidia: 500, 520, 480, 530, 520 y 484 kilos. Ángel Téllez salió a hombros. Colombo fue atendido de una cornada en el muslo derecho de 25 centímetros con dos trayectorias, calificada de pronóstico grave.
La otrora rutilante feria taurina de la Comunidad Valenciana ha quedado últimamente reducida a una simple novillada con picadores. Espadas como Enrique Ponce, Soro, Vicente Barrera, El Juli, Manzanares y Morante de la Puebla desfilaron en su momento por estas fechas por el ruedo valenciano. De un tiempo a esta parte han cambiado las cosas, reduciéndose a la mínima expresión tanto la cantidad como la calidad de los espectáculos programados en el coso valenciano con motivo de esta efeméride. Y pese a ello, los tendidos del coso valenciano registraron una notable asistencia de aficionados, quienes presenciaron un festejo que ofreció dos caras distintas: la cornada sufrida por Colombo y la puerta grande por la que salió de la plaza Ángel Téllez.
El encierro de utreros del ganadero manchego Fernando Moreno estuvo compuesto por un lote de astados de correcta presentación, ofensivos por delante y cuyo juego resultó desigual. Tuvieron escasa casta y casi todos fueron picados en la puerta de cuadrillas y a contra querencia.
Tardó mucho en salir al ruedo el colorado que abrió plaza, un astado de bonitas hechuras, largo y silleto. Se emplazó de salida, tendió a salirse el suelto y tuvo que ser picado por el picador de la puerta. Y en la muleta dio poco juego. Pesó mucho el montado y cornidelantero segundo, que exhibió poca raza. No se empleó ni en el caballo ni en banderillas, y en el tercio final desarrolló e hirió de un certero derrote a su matador. El castaño tercero, lustroso y bien armado, fue un ejemplar a contra estilo. Renegón, cortando los viajes y a la defensiva. Muy agarrado al piso, escarbando y reponiendo, no dio facilidades.
Ofensivo por delante y astifino hasta decir basta el cuarto, que también exhibió escasa raza y siempre tendió a huir de los engaños. Muy fuertemente castigado en varas, no se empleó la muleta y acabó rajándose de manera espectacular. El quinto también recibió tres fuertes puyazos. Fue y vino, pastueño y noblón aunque embistiendo al paso y sin excesiva entrega. Y el castaño que cerró festejo y temporada en la plaza de toros de Valencia, resultó un ejemplar un poco más vareado aunque, como todos sus hermanos delantero de cuerna y con dos agujas, que  se dejó pegar en varas. Luego tuvo recorrido y resultó manejable con la muleta, aunque siempre falto de raza y de clase.
Volvía de nuevo a Valencia el ya veterano Fernando Beltrán. El coletudo de Faura puso de manifiesto ser un torero que tiene una empacada concepción de la tauromaquia y que trata de imprimir un sello añejo y de gusto a su torear. Dos medias verónicas abelmontadas y un airoso remate en el saludo a su primero tuvieron impronta. Luego firmó una faena en la que anduvo porfión y tesonero, ante un antagonista que le dio muy pocas opciones.
También anduvo por ahí ante el cuarto, cuya muerte brindó a Toni Gázquez, en un trabajo voluntarioso, de largo metraje y escaso mensaje, en el  que ni novillo ni novillero se acabaron poniendo de acuerdo.
El venezolano Jesús Enrique Colombo, cuya alternativa se anunciaba para mañana en Zaragoza de manos de Enrique Ponce, y quien había firmado una notable carta de presentación días atrás en Algemesí, puso de manifiesto ser un torero bullidor y espectacular en los tres tercios en el escaso tiempo que estuvo en el ruedo valenciano. Saludó a su primero con dos largas de rodillas, y más tarde lo lanceó con espectacularidad. Luego banderilleó con facultades y muleteó con oficio, hasta que en un descuido al no dar importancia al novillo, fue cogido y corneado en el aire. El gesto del torero, cuando se puso en pie, fue decepción al darse cuenta de que iba herido y de que no podrá tomar la alternativa mañana en Zaragoza. Fernando Beltrán despenó al astado.
Cerraba el terceto el madrileño Angel Téllez. Valor y decisión no le faltan a este espigado espada, hijo del cuerpo. Plantó cara cara con disposición y actitud al tercero, en un trabajo en el que siempre corrió la mano con buen trazo por el pitón izquierdo aunque la faena no tuvo remate.
Antes su segundo, asentó las zapatillas y brilló sobre todo al torear al natural, con la mano baja e intentando alargar los viajes hasta detrás de la cadera. Algunos pases de pecho fueron de pitón a rabo. Y con la mano derecha los muletazos tuvieron mucha cadencia y templanza.. Y, mostrando una más que plausible actitud, saludó a porta gayola al sexto, que era el segundo del lote de Colombo. Comenzó la faena con dos pases cambiados en el platillo, y de nuevo volvió a exhibir disposición y actitud, en una faena en la que de nuevo manejó las telas con templanza y solvencia, en la que consintió mucho y que estuvo por encima de las condiciones del novillo.

 Parte medico.

El novillero Jesús Enrique Colombo ha sido trasladado al trasladado al Hospital Casa de la Salud de Valencia tras ser herido de pronóstico grave por el segundo novillo de Los Chospes en el festejo del Día de la Comunidad Valenciana. El espada sufrió una cornada en la ‘cara interna inferior del muslo derecho con una trayectoria ascendente de unos 25 cm. y orificio de salida en la cara anterior tercio proximal del muslo, desgarrando y rompiendo el músculo aductor mayor y fascia cribiforme. Contundiendo y esqueletizando el paquete vascular femoral superficial’, según indica el parte médico firmado por el Dr. Cristóbal Zaragoza.
 Cronica de Enrique Amat
Fotografias de Tauroimagenplus . Mateo