La ensolerada peña taurina Los Machacos de Valencia celebró ayer su junta general, en la que se conmemoró el XII aniversario de su fundación, que tuvo lugar el día 30 de noviembre de 2011, festividad de San Andrés.

El presidente de esta entidad sigue siendo el magistrado y escritor Mariano Tomás Benítez, quien ocupó ayer de nuevo el sillón presidencial, dirigiendo magistralmente la lidia, con tanta «autoritas como potestas» .El vicepresidente es Jaime Sanz, quien ayer estuvo representado por su nieto, el aficionado práctico Jaime Miralles, un enamorado de la tauromaquia, quien compagina su exitosa labor empresarial con entrenamientos con profesionales del toreo. El debut en público está cerca.

 El tesorero es Juan Mompó, la mesura y la ponderación, quien continúa preguntándose cómo puede seguir estando presente en todas las ferias Juan Pedro Domecq. El portavoz es Marcelino Belenguer, un Cossio sobre la tauromaquia en particular y la Valencia de siempre en general. Como socios vocales se encuentran aficionados de tronío, abonados a las contrabarreras de los tendidos 4 y 5 de la plaza de Valencia. Javier Mompó, también aficionado práctico y  recién llegado de Marruecos, cuestionaba con su crítica lucidez durante la cena los muchos defectos de la tauromaquia actual.  Vicente Sanz expresaba su deseo de visitar este año esa magnífica feria que es la francesa de Ceret, aunque este año se va a solapar  con San Fermín, donde la ilustre dinastía de los Sanz son unos visitantes legendarios. Carmelo Coll volvió a ejercer de maravilloso y paciente anfitrión, al margen de regalar al grupo con una extraordinaria pitanza. El otro día se olvidaron de él en la entrega de las estrellas Michelin. Y completan el elenco el matador de toros, abogado y cónsul de Filipinas Manolo Carrión, que está planificando la temporada de su nuevo poderdante Rubén Pinar y està preparando las maletas para un viaje a Manizales  acompañando a su torero. Completa el elenco Enrique Amat, quien presentó el libro «Las propinas de Dios», un volumen que sorprendió la concurrencia por su trapío. Y, siempre en el recuerdo, Vicente García, propietario de la célebre Casa de los Caramelos, quien fue uno de sus socios fundadores.

.Y es que la peña está compuesta por nueve miembros con carácter de numerus clausus  y a la que únicamente se puede acceder a la misma para sustituir a uno de sus componentes en caso de fallecimiento.Todos ellos viajan a diversas ferias taurinas, entre ellas las de Pamplona, Madrid y Bilbao

Sus componentes practican la curiosa costumbre de acordar los premios y distinciones con anterioridad a la celebración de cada feria, a tenor de la actitud de los protagonistas taurinos en relación al cartel anunciado.  Son los premios Macrodídimo y Didimopático, destinados a premiar lo mejor y lo peor de las ferias de fallas y julio, y que se deciden por absoluta unanimidad.

Y también otorgan el galardón Machaco de Honor.Hasta el momento, algunos de los premiados han sido el matador de toros valenciano Román, el periodista y escritor Javier Villán, el galerista y aficionado Francisco Puchol, el cirujano jefe de la plaza de toros de Valencia Cristóbal Zaragoza, el periodista, editor  y director de Avance Taurino Paco Delgado, el torero segoviano Víctor Barrio, in memoriam y el torero valenciano Joaquín Mompó Camisero.

Cronica Enrique Amat