La feria de Julio tiene una baja.

Una baja muy sensible. Y es que por primera vez en 25 años, el escritor, diseñador gráfico y extraordinario aficionado holandés Pieter Hildering no podrá asistir a la Feria de Julio. Una caída del cartel de última hora. Eso sí, por prescripción facultativa.

Pieter es un holandés errante, no en el sentido wagneriano de la expresión, sino por su condición de viajero impenitente y fiel visitante de nuestras plazas de toros. Todo un Gerald Brenan del toreo.

Su presencia en la plaza de toros de Valencia ha adquirido ya una auténtica carta de naturaleza. Y es toda una referencia por su aspecto inconfundible. Muy juncal y muy serrano, de inmaculado pelo veragüeño, siempre luciendo unas muy taurinas gafas de sol, amante del negro en el vestir y de calzar botines de buen cantaor flamenco, o de buen bailaor de bulerías. Todo un personaje.

En esta feria muchos amigos y muchos lugares quedarán huérfanos de su presencia. Sitios como El Jero, donde se aloja. La Taberna, donde desayuna. La peña Tinto y Oro, de la que es socio de honor, donde acude para estar con los amigos, hablar de toros y saborear la manzanilla y el verdejo que tanto le gustan. Sin olvidar los museos valencianos y los paseos por la playa, donde se le puede encontrar cuando no está sentado en su localidad de sombra del tendido cuatro de la plaza de toros de Valencia.
Pieter no ha venido ahora, pero en Octubre volverá. Esperaremos esa su reaparición con impaciencia.
Cronica Enrique Amat
The July fair has a low. A very sensitive low. For the first time in 25 years, the writer, graphic designer and extraordinary dutch aficionado Pieter Hildering will not be able to attend the July Fair. A fall of the last minute. Due to a facultative prescription.
Pieter is a Wandering Dutchman, not in the Wagnerian sense of the expression, but due to his condition as an inveterate traveler and a devoted visitor to our bullrings. He can be considered the taurine version of Gerald Brenan.
His presence in the bullring of Valencia has already acquired an authentic Valencian D.O. Can say Iconic. And it is a reference due to its unmistakable appearance.  Distinguished and rugged, with immaculate withe hair (Veragua style), always wearing a pair of sunglasses, dressing in black and wearing the typical boots of a good flamenco singer, or a good bulerías dancer. A whole character.
In this fair many friends and many places will be orphans of his presence. Sites like El Jero, where he use to stay. La Taberna, where he has breakfast. The Peña Tinto y Oro, of which he is a longtime honorary member, where he goes to be with friends, to talk about bulls and to taste the manzanilla sherry and the white Verdejo wine he likes so much. Without forgetting the Valencian museums and the strolls along the beach, where you can find him when he is not settled in his seat of Tendido Four in the shady section at Valencia bullring.
Pieter has not come now, but in October he will return. We will wait for his reappearance with impatience.