JESÚS DUQUE SALE A HOMBROS EN REQUENA

Sábado, 1 de septiembre de 2018. Plaza de toros de Requena. Media entrada en tarde agradable. Toros de Gregorio Garzón Valdemoro, de desigual presentación y juego. Destacaron por su juego quinto y sexto. La rejoneadora Lea Vicens, saludos y oreja. Jesús Duque (corinto y azabache), saludos y dos orejas. Román (plomo y oro), silencio y oreja tras aviso. Actuó como sobresaliente Pedro Marín (burdeos y oro), oportuno en quites. Entre las cuadrillas banderilleó con soltura Raúl Martí.

La corrida de toros con motivo de la feria de fiestas de la Vendimia de Requena ofrecía un atractivo un cartel mixto, organizado por la empresa Valentauro, con la presencia de una rejoneadora y dos matadores de toros valencianos.

Para el aficionado no deja de ser estimulante que las plazas de toros valencianas sigan ofreciendo festejos taurinos. Y es que cuando se está viendo con inquietud cómo muchas localidades ven sus plazas de toros cerradas y ayunas de actividad, tener la posibilidad de seguir presenciando festejos en cosos de la provincia es una buena noticia. Hoy Requena, mañana Utiel, la semana pasada Bocairent y Chelva, dentro de unas semanas la feria de Algemesí. Y es que con que el hecho que el aficionado se haya quedado sin ver festejos en la plaza de toros de Xàtiva ya por tres años consecutivos, es más que suficiente.

Mucho ambiente por la mañana en las calles de Requena, y en su feria del vino. Dice el sabio magistrado y aficionado Mariano Tomás, que lo peor de un día de toros son casi las dos horas que dura el festejo. Esto no es así. Pero, tan importante como lo que sucede en la plaza, es tener la oportunidad de visitar ciudades. De volver a saludar a sus gentes, de reunirse uno con sus amigos y compartir una jornada festiva. Y recordar otros buenos amigos, a los que en esta ocasión no pudo ver, como Roberto Arroyo y Paz y Julio Ochando entre otros. Que es lo que al final uno se lleva en esta vida. Por tanto, uniendo toros, amistad, fiesta gastronomía, se forma un maravilloso cocktail.

Por la tarde, el encierro de Gregorio Garzón Valdemoro exhibió una presentación no más que discreta.  El primero de rejones fue devuelto al descordarse de salida. El sobrero  se dejó, aunque con escaso celo y pocas fuerzas. El castaño segundo fue un dije. Un zapato bajito y de poca cara, que tuvo muy pocas fuerzas y no emocionó, aunque resultó manejable. El también castaño tercero también anduvo muy escaso de poder.. Inválido de salida, apenas se le pegó un refilonazo en el caballo. A pesar de ello, no se tuvo en pie y no dio opciones a su matador.

El castaño y lombardo cuarto resultó manejable, y no dejo de perseguir con celo a las cabalgaduras. El negro quinto dío un excelente juego. Fijo y obediente, metió la cara en las telas con templanza y con son. También dio juego el negro sexto que se desplazó con celo por los dos pitones.

La rejoneadora francesa Lea Vicens exhibió una más que notable cuadra de caballos y una excelente monta. Con todo, anduvo algo errática al clavar banderillas y rejones a su primero, en una labor que remató de un rejón que despenó a su oponente. A mayor altura rayó su actuación ante el cuarto, en un trabajo en el que sobresalió cabalgando a dos pistas y al clavar al quiebro. Falló con el rejón de muerte. Brilló sobre todo a lomos de  Bético, Gacela, Espontáneo y Deseado.

El espada local Jesús Duque, quien continúa  en búsqueda de hacerse un sitio en el escalafón, se mostró como un torero compuesto y de buenas formas. Muleteó con solvencia a su primero en un trabajo, eso sí, escaso de emoción y que no conectó con los tendidos. Mato con deficiencia con las armas toricidas.

Subió el nivel en su actuación ante el quinto, al que muleteó con prestancia y buen gusto, en una labor entonada y muy expresiva en la que al final tuvo la virtud de acortar los terrenos al toro cuando éste se apago. Mató de una sensacional estocada.

Completaba el cartel Román, quien está protagonizando una importante campaña, en la que no ha faltado su presencia en plazas como Valencia, Sevilla, Madrid, Alicante, Santander, Pamplona y Bilbao entre otras. El rubio coletudo liceísta de Benimaclet no tuvo posibilidades de lucimiento ante su inválido primero, frente el que no pudo sino andarle  por delante y matarlo con prontitud.

Y muleteó en medio de las tinieblas, al  no encenderse las luces de la plaza al sexto,  en un trabajo que prologó de rodillas en el platillo de la plaza. Esforzado, enfibrado y resolutivo, abrochó la obra pegándose un arrimón que le valió para arrancar una oreja de ley.

 

Cronica de Enrique Amat

Fotografias de Mateo.Tauroimagenplus