JESÚS DUQUE CORTA TRES OREJAS EN UTIEL

Sábado, 14 de septiembre de 2019. Plaza de toros de Utiel. Menos de media entrada en tarde apacible. Toros de FuenteYmbro, muy bien presentados y de juego algo desigual. Finito de Córdoba (catafalco y azabache), silencio y pitos tras dos avisos. Rubén Pinar (hueso y oro), saludos tras aviso y saludos tras aviso. Jesús Duque (corinto y azabache), oreja y dos orejas. Entre las cuadrillas se lució tras parear al segundo El Candelas. Saludaron tras banderillear al tercero Raul Blazquez y Francisco Javier García y destacó en varas Tito Sandoval . Presidió con acierto Luis Maicas
La gota fría con ese rimbombante nombre de Dana no impidió que se celebrase la corrida de toros anunciada en Utiel con motivo de la feria de la Virgen del Remedio. Esta ofrecía ofrecía un cartel con una terna de espadas de diferente signo y concepto, que lo hacía atractivo por su variedad. Y los tres, además, ya conocidos en la plaza de toros de Utiel.
Lo cierto es que las inclemencias meteorológicas, si bien nos dieron al traste con el festejo, sí que condicionaron muy mucho la asistencia de público al espectáculo.Con todo, en Utiel se vivió un buen ambiente. Y para no perder la tradición, por la mañana los aficionados se congregaron. En la plaza de toros, en el local de la peña taurina y alrededor del célebre árbol, y tras el apartado y el sorteo, el tradicional aperitivo y los reencuentros entre amigos y conocidos.
Y luego, también para seguir con lo que es habitual en estos casos, suculenta comida con la gente que uno quiere. Y siempre con los que ya no están en el recuerdo. Y por la tarde, a la plaza. Gastronomía, amistad y toros. Qué más puede uno pedir?
La empres eligió para la ocasión un encierro de la ganadería de Fuente Ymbro. Era la séptima vez que el ganadero gaditano lidiaba en esta plaza. En esta ocasión, compusieron un lote de astados de excelente presentación, con sobrado cuajo y cuyo juego, eso sí, resultó desigual.
Mucha romana y lustre tuvo el enmorrillado primero. Reservón de salida y esperando en banderillas,  o se empleó en el caballo, y luego en la muleta fue y vino, aunque sin entrega y defendiéndose más de la cuenta. Embistió a arreones y soltando la cara.
También tuvo lustre el castaño segundo, un ejemplar  que embistió en principio algo desordenado y al que pareció costarle. Noble y con calidad, aunque algo apagado, dio buen juego.
Feo de hechuras el distraído el tercero, que apenas recibió un picotazo en varas. Luego embistió con calidad y transmisión por el pitón izquierdo, y por el derecho tuvo ciertos problemas, aunque dio un buen juego. El cuarto, que también con mucho trapio y cuajo, fue y vino y se desplazó aunque sin terminar de romper y ayuno de clase. Al quinto le pegaron fuerte del caballo y luego, con problemas en la vista, tampoco se terminó de emplear y presentó complicaciones. Y el sexto, ancho de sienes y con mucha caja, asimismo fue y vino, pero sin entregarse, saliendo de los muletazos con la cara alta y algo desentendido. Con todo, se movió y sirvió.
Encabezaba la terna Finito de Córdoba. El  espada de Sabadell se justificó ante su primero, que no dio facilidades, ante el que lo intentó por los dos pitones. Y dibujó algún muletazo de ensueño. Y anduvo porfión con el cuarto, en un trabajo de afánes y escaso relumbrón, que tuvo un pésimo remate con el estoque.
Rubén Pinar venía de triunfar en su actuación en solitario en Albacete. Lanceó con templanza y buen son a su primero, al que comenzó su faena con estatuarios por alto y un torerisimo pase del desprecio. Su trabajo tuvo autoridad, firmeza y buen gobierno. Tuvo que pisar terrenos de cercanías y sacar los muletazos uno a uno, con capacidad y disposición. Falló con las armas toricidas.
Y por ahí anduvo ante el quinto, algo a disgusto en un trasteo esforzado aunque de escaso convencimiento que no alcanzó relieve.
Cerraba la terna Jesús Duque. Un torero que plantó cara con disposición y entrega a su primero, al que  muleteó con ritmo y vibración por los dos pitones. No manejó  con acierto la espada, pero con todo se llevó una oreja de ley.
Y anduvo muy voluntarioso ante el sexto, al que le buscó las vueltas en una labor entonada y vistosa,  en la que pisp terrenos de compromiso. Mató de una gran estocada.
En liza estaba el XVII trofeo taurino “Sabor torero Vera de Estenas”, su peso en vino. Se trata de un galardón ofrecido por la tertulia taurina “El Redondel” de Radio Utiel  y patrocinado por Vera de Estenas Bodegas y Viñedos. En el mismo se premió a la faena de mayor sabor torero del festejo. El jurado de este premio, compuesto por el consejo de redacción del citado programa, integrado por Miguel Diaz, Rafa Pérez, Antonio Gabaldón Gavira, Juan Manuel Sánchez-Morate e Inés Latorre, decidió que el trofeo fuera para Jesús Duque.
Crónica de Enrique Amat
Fotografias de Mateo . Tauroimagenplus