JESÚS DUQUE ABRE LA PUERTA GRANDE Y VAREA SE CORTA LA COLETA

Viernes, 26 de julio de 2019. Plaza de toros de Valencia. Un tercio de entrada en tarde calurosa. Toros de El Parralejo, bien presentados y de buen juego y uno de Las Ramblas, (5), manejable por el pitón izquierdo. Jesús Duque (corinto y azabache), oreja y oreja tras aviso. Varea (caña y azabache), saludos tras aviso y silencio tras aviso.Jesús Chover ( y oro), silencio y silencio tras aviso.Entre las cuadrillas saludaron tras banderillear al segundo Raúl Martí y Diego Valladar. Presidió Pedro Valero. Pesos de los toros por orden de lidia: 524, 548, 568, 536 (3bis), 590, 560, 556 (5 bis) y 546 kilos. En el paseillo se guardó un minuto de silencio en memoria Marcelino Rodriguez novillero y subalterno y hermano de Sebastian Rodriguez y padre del ex -matador de toros Javier Rodriguez.

La primera corrida de toros de la Feria de Julio de Valencia  ofrecía un cartel netamente valenciano, con tres toreros en busca de aprovechar la oportunidad para tratar de abrirse paso en el escalafón.Y un encierro, en principio de garantías, como el de El Parralejo, cuyos toros debutaban en la plaza de toros de Valencia. El festejo tuvo contenido y una duración de más de tres horas. Y un balance variado. Un torero por la puerta grande, otro que se cortaba la coleta al finalizar el festejo y otro que cumplió el compromiso.

Los toros de El Parralejo, que como ya ha quedado dicho hacían por primera vez aparición en Valencia, estuvieron muy bien presentados, con mucho cuajo y volumen. Bajito, aunque serio, lustroso y bien armado fue el que abrió plaza, que se dejó pegar en varas, y tomó un segundo puyazo arrancándose al caballo con alegría. Tuvo la virtud de la fijeza, y de estar siempre pendiente del torero. Fue un toro agradecido pero que necesitaba que se le hiciesen siempre las cosas bien y por debajo.

El castaño segundo empujó y metió los riñones en varas. Tuvo buen tranco en banderillas, aunque se dolió  al castigo y llegó al tercio final embistiendo con calidad, pastueño y obediente aunque sin demasiada entrega, pero resultó excelente para el torero. El tercero fue devuelto tras salir descordado de su encuentro con las plazas montadas. El sobrero, de feas hechuras, fue muy mal picado y se repuchó en el caballo. Distraído, remiso, algo agarrado al piso y rajado, no dio opciones.

Un tío era el castaño lombardo cuarto, que se salió suelto del caballo. Luego, en la muleta, tomó las telas con prontitud y cierta alegría, y se desplazó a pesar de su volumen.

El quinto se lesionó la mano derecha en un capotazo y fue sustituido por un sobrero de Las Ramblas. Un colorado ojo de perdiz, que se repuchó en el caballo, cortó en banderillas y tuvo un noble pitón izquierdo, pero que no admitía ni un pase por el derecho. Y el sexto, bien picado por Jaime Soro, tuvo nobleza y templanza, y metió la cara humillando con calidad.

Encabezaba terna el torero de Requena Jesús Duque quien se vestía por primera vez de luces esta temporada. Saludó con dos faroles de rodillas a su primero, frente al que hizo un esfuerzo. Se le notó algo la falta de torear, pero aún así se vino arriba y dio muestras de su buen corte en un trabajo intenso y bien planteado, ante un toro bravo pero exigente, frente al que quizá le faltó algo de gobierno.

Recibió con una larga en el tercio al cuarto, al que luego firmó una faena que inició de rodillas en el platillo y en la que muleteó con compostura y buenas formas, encajado y sincero. Se abrió un crédito para el futuro.

El castellonense Varea, que volvía a Valencia tras haber actuado en fallas en la corrida de Victorino Martín, y luego en la Magdalena de Castellón, se enfrentó en primer lugar con un toro colaborador y noble, frente al puso de manifiesto su empaque y enjundiosa concepcion de la tauromaquia. Firmó muletazos de excelente corte en un trasteo vistoso y rutilante aunque, eso si, algo escaso de apreturas. Perdió trofeos ya que falló a la hora de matar. Y anduvo también compuesto aunque distante y despegado ante el quinto, ante el que no terminó de centrarse y además falló con el descabello. Al terminar el festejo decidió cortarse la coleta.

Y completaba el terceto Jesús Chover, tras su  más que lujosa alternativa fallera y haber toreado dos corridas de toros en plazas peruanas. Se fue a la puerta de chiqueros a saludar a su primero, al al que luego le dio dos largas en el tercio. Volvió a irse frente a toriles con el sobrero, al que pareó con facultades. Brindó la faena a Román y lo intentó con voluntad por ambos pitones, pero su antagonista  no le dio opciones.

Banderilleó con acierto al sexto, al que puso un tercer par citando sentado en una silla. Clavó reunido y arriba. Luego comenzó su faena con las dos rodillas en tierra y luego su trasteo tuvo templanza, buen trazo y compostura y resultó más que cumplidor.

Crónica de Enrique Amat

Fotografias de Mateo.Tauroimagenplus