La Tauromaquia y sus valores humanos ha sido el tema de la mesa redonda celebrada en Albacete

Este sábado, 20 de enero, a las 11:00, en la sede de Partido Popular, se celebró la I Jornada Taurina “La tauromaquia y sus valores humanos”. La mesa redonda estaba compuesta por los matadores de toros Manuel Caballero (que actualmente forma parte de la empresa que gestiona la plaza de toros de Albacete y realiza labores de comentarista taurino) y Sergio Martínez (actual profesor de la Escuela Taurina de Albacete), el novillero con caballo Diego Carretero y el alumno de la Escuela Taurina de Albacete Adrián Villalba, actuando la periodista Juani Serrano como moderadora.

   

Realizó la presentación del acto Antonio Martínez Iniesta, Secretario de Asuntos Taurinos del Partido Popular en Albacete, agradeciendo a los presentes su asistencia y manifestando el compromiso del Partido Popular con la Tauromaquia. Cabe destacar, además del lleno hasta la bandera, la presencia de Vicente Aroca (alcalde de La Roda y Senador Nacional), Cesárea Arnedo (Alcaldesa de Alpera) y representantes de los medios de comunicación locales.

La cercanía física de los toreros con los asistentes, facilitada por la ausencia de una mesa que actuara como barrera, y el que la moderadora no llevara las preguntas escritas, además de la espontaneidad de los toreros, propició un ambiente distendido y que se pudiera hablar con libertad y sinceridad.

La primera pregunta, común para los cuatro fue acerca de sus inicios, su motivación para hacerse toreros, de dónde les vino la afición. Por orden de antigüedad de alternativa, comenzó Manuel Caballero, declarándose como “apolítico” y mostrando su disposición para ir a hablar de toros a cualquier partido que le llame. Sus inicios taurinos vinieron propiciados por el hecho de que su padre fuera músico de la plaza de toros de Albacete,

el pequeño Manuel a asistir a la plaza por estar junto a su padre y observarlo cómo tocaba, hasta que, poco a poco, sin darse cuenta, “miraba más a los toros que a mi padre”. Cuando le llegó la edad en que ya no podía entrar gratis acompañando a su padre, planteándose que él quería seguir yendo a la plaza a ver toros, supo de la existencia de la Escuela Taurina y se apuntó.

Sergio Martínez contó que en su casa no había demasiada afición taurina, aunque su padre solía ir, cada año, a dos o tres corridas de la Feria de Albacete. Pero eran tiempos de jugar en la calle y jugaba con sus amigos al toro, así surgió su afición y fue creciendo hasta decidir que quería ser torero y apuntarse a la Escuela Taurina. Desde hace pocos meses, Sergio encabeza el nuevo equipo que dirige la Escuela Taurina de Albacete y quiso resaltar la tremenda ilusión que tiene en el proyecto.

Diego Carretero nos contó que a él siempre le han gustado mucho los animales y que un día fue a ver uno de los encierros de Isso (población cercana a Hellín, su lugar de nacimiento) y quedó impactado ante la imponente estampa de un toro rematando en las tablas. Posteriormente, viendo una corrida de toros en casa de sus abuelos, sintió que algo se despertaba en él y “me hice torero porque me enamoré del toro”.

Adrián Villalba se aficionó acompañando a su familia a ver toros en Algemesí (Valencia), localidad donde se celebra uno de los certámenes de novilladas de mayor prestigio a nivel nacional.     

La siguiente pregunta fue referente a cómo lo había vivido o lo vive su familia. Caballero respondió que su madre le ha dicho muchas veces que se sentía culpable de haberle dejado ser torero a cambio de estudiar, ya que él se tomó en serio los estudios y aprobaba siempre, textualmente “¿por qué te diría yo que si aprobabas te dejaría torear?”

Sergio ha contado que su madre lo llevaba muy mal y se quedaba en casa sufriendo mucho, motivado por el hecho de que en su debut con picadores se llevó una cornada muy fuerte. Adrián dijo que su madre también lo lleva muy mal y que decía “a ver si se le va la afición”, añadiendo que una vez que se le ocurrió ir a verle torear, resultó cogido, sufriendo la rotura de un pómulo y que ella se sintió culpable, pensando que le había dado mala suerte. Diego dice que su madre va a verle y que no sabe ni cómo puede, que él no podría hacerlo.

De aquí surgió el tema de las cornadas. La primera cornada le llegó a Manuel Caballero en Francia cuando llevaba ya dos años de novillero con caballos, contó que estaba deseando que llegara, aunque a la vez sentía mucho miedo. En esa época, él era un novillero puntero y toreaba casi todos los días, así que tomó un avión en Sevilla y se fue solo, con la intención de ir, torear y volver. Lo pasó muy mal, ya que, evidentemente, los médicos hablaban en francés y él sólo entendía la palabra “femoral”, llegando a pensar “hasta aquí he llegado”, luego supo que no aquello no era tan grave, que el cuerno “sólo” le había disecado el paquete femoral, pero no la vena. En la misma línea, Diego Carretero ha llegado a decir “tengo ganas de verme en la plaza con un muslo abierto, si eso lo supero, seré torero”, aunque reconoce que le da miedo que eso suceda, aunque ya ha tenido la experiencia de sufrir alguna cornada leve.

Ante la pregunta de si les gustaría tener un hijo torero, la respuesta de Manuel y Sergio ha sido que no, justificando ambos su respuesta en la dureza de la profesión, en los entrenamientos y sacrificios que no siempre se ven recompensados, aunque Caballero ha añadido “pero si me dicen que va a ser figura, sí”. Ha continuado opinando que no hay nada peor que un padre de torero que ha sido torero, porque creen que su hijo es el mejor, pero también

porque conocen bien el miedo. Ha sentenciado confesando que “cada día le pido a Dios que ninguno de mis hijos sea torero”.

Sobre el camino para llegar a ser torero, Manuel Caballero ha afirmado que llegó más lejos de lo que nunca soñó y que, pese a no ser el mejor de su promoción, ha tenido mucha suerte. Ha hablado de lo importante que es la suerte, definiéndola como “suerte es que la espada entre y no se vaya unos centímetros, suerte es que ese día no sople un vendaval, suerte es que te toque un determinado toro”. Cree que a los alumnos de las escuelas taurinas, no se les puede dar todo, que deben ganárselo, contando anécdotas de su época como alumno de la Escuela Taurina, el recuerdo del olor de su primera muleta, comprada en el rastro, etc. Adrián Villalba ha opinado que hay que superarse a uno mismo, que el error es intentar superar a los demás.

¿Qué manías teníais o tenéis? ha sido otra de las preguntas. Manuel Caballero se reconoce como muy maniático, añadiendo que su mayor superstición es no decir cuáles son, pero que, una vez retirado, sigue siéndolo, por ejemplo, aún continúa empezando a vestirse por el mismo lado. Sergio cuenta que también era muy maniático cuando toreaba, que también comenzaba a vestirse de torero por el lado derecho, que los toreos adquieren las manías porque las van escuchando a otros, pero que, ahora que está retirado, ya nos las conserva. Las manías de Diego, según él, son “entrenar mucho y el amarillo” y Adrián afirma que ahora no tiene, pero supone que las irá adquiriendo poco a poco.

Sobre el antitaurinismo, Manuel Caballero comenzó diciendo que las películas de dibujos animados han hecho mucho daño, mostrando animales salvajes que se comportan de forma totalmente diferente a lo que realmente son en la naturaleza

. Sergio Martínez ha corroborado esa idea, preguntándose que por qué a los musulmanes les dejan sacrificar corderos por su rito. Mientras que a la tauromaquia se le ponen trabas y es atacada. Caballero ha afirmado que “una corrida de toros es dura, pero también lo es la vida”, aunque ha dicho que entiende que a la gente le dé pena la muerte del animal, porque a él también le da pena. Ha opinado que si el toreo proviniera de Estados Unidos, estaría mejor visto, que le duele que los de fuera tengan que venir a decir que algo es bueno para que los españoles nos lo creamos. También ha dicho que en esta país falta patriotismo, contando con qué respeto se escuchan en América los himnos nacionales antes de comenzar los festejos taurinos.

También ha surgido la pregunta sobre el rechazo social a los toreros, Adrián Villalba sí ha sentido, en ocasiones, rechazo entre gente de su edad por el hecho de ser torero, o comentarios sobre si por ser torero tenía ciertas ideas políticas. Adrián ha afirmado que “a mí no me interesa lo político, yo toreo para el que quiera ir a verme”. Manuel Caballero ha opinado que él está notando cierto “efecto rebote” y que cada vez más gente joven en los toros.

Respecto a los valores de la tauromaquia, ha sido Diego Carretero quien se ha referido a la pérdida de respeto que se ha producido entre la gente más joven y ha reconocido que a él, el mundo del toro le ha enseñado ciertas normas, como saludar a todo el mundo, conocido o no, al llegar a un sitio, a llamar de usted a las personas mayores, etc.

Enlazando unos temas con otros, se ha llegado hasta la situación actual de las novilladas. Manuel Caballero ha opinado que son necesarias para renovar el escalafón de matadores de toros, pero que para ello es necesario el apoyo de las instituciones

 Sergio Martínez ha añadido en la necesidad de rebajar costes, que no salarios de los toreros. Tanto Manuel como Sergio han coincidido en que es en los pueblos donde deben darse novilladas, que no puede ser la situación actual de que para torear en un pueblo, el novillero ha de pasar antes por Madrid, añadiendo Sergio que no puede ser que estén yendo a torear a Madrid novilleros sin oficio. Sobre las subvenciones a la tauromaquia, Manuel Caballero ha mencionado el estudio económico que se hizo en Roquetas de Mar (plaza de la cual es gerente), el cual demostró que el dinero que gastaba el Ayuntamiento ayudando a la celebración de los festejos taurinos se veía largamente compensado económicamente por la actividad generada, afirmando que “es mentira que los toros cuesten dinero; yo voy al teatro y no veo gente joven, pero se subvenciona, veo más gente joven en los toros que en el teatro”.

A lo largo del coloquio, también surgieron los nombres del Maestro Dámaso González: “para mí, Dámaso era Dios”, ha dicho Manuel Caballero. Y Diego Carretero y Adrián Villalba han mencionado a Iván Fandiño, con el cual llegaron a coincidir en el campo, hablando del impacto que les produjo su muerte.

Los asistentes también tuvieron ocasión de intervenir, realizando alguna pregunta a los toreros y, sobre todo, mostrando su cariño y admiración hacia ellos

La clausura corrió a cargo de Francisco Núñez, Presidente del Partido Popular en Albacete y Alcalde de Almansa.

Fotografias de Mercedes Rodriguez

Cronica de . Mercedes Rodriguez