FORCADOS EN TERUEL

El dos de julio de 2017 comenzaba la Feria del Ángel de Teruel, con un festejo de rejones en el que actuaron Joao Moura hijo, Juan Manuel Munera y Mario Pérez Langa.

Junto a los caballeros rejoneadores hizo el paseíllo el Grupo de Forcados Amadores “Aposento da Chamusca”, que realizaron dos pegas a lo largo de la tarde.

Los forcados son propios de la tauromaquia portuguesa y toman su nombre de una herramienta en forma de tridente llamada “forca” con la que la guardia real detenía al toro en caso de que arremetiese contra el palco real.

Actualmente, son aficionados (“amadores” en portugués), que no perciben honorarios en metálico por sus actuaciones.

El grupo de forcados va comandado por el llamado “cabo”, que dirige las intervenciones del grupo en la plaza. El primero que se enfrenta al toro es el denominado “forcado de cara”, cuya tarea es citar al toro en el centro del ruedo, provocar su embestida y esperar a que choque contra él. En ese momento, llamado “pega” el resto de forcados alineados detrás de su compañero tratan de detener al toro y, entre todos, haciendo piña, inmovilizarlo. Una vez conseguido que el toro se quede quieto, el “rabillador” le agarra por el extremo del rabo, sujetándolo mientras sus compañeros se van soltando, siendo el último del grupo que mantiene contacto con él.

 

 

Crónica Mercedes Rodríguez

Fotografías Mercedes Rodríguez