FINITO INDULTÓ A “TEMPLADO” DE BOHÓRQUEZ EN CASAS IBÁÑEZ

 

Fue el 28 de agosto de 2019 cuando Juan Serrano “Finito de Córdoba” y “Templado” de la ganadería de D. Fermín Bohórquez se encontraron en Casas Ibáñez (Albacete).

“Templado” salió al ruedo en quinto lugar y, desde el primer momento, llamó la atención por sus bonitas hechuras. Aunque fue distraído de salida y le costó fijarse en el capote, cuando Finito consiguió pararse con él, le dio un par de buenas verónicas, cada una por un pitón, rematadas con una media “marca de la casa”. Tras un puyazo que el toro tomó sin mucha codicia, el sobresaliente, Jorge Martínez “Paquiro” pudo gustarse en el quite, con dos verónicas a compás abierto que fueron aplaudidas por el público.

Se veía que al matador le gustaba el toro y, tras unos muletazos iniciales de tanteo, comenzó a trazar una faena llena de torería y sentimiento con la mano derecha. De su muleta brotaron derechazos largos y templados, con la muleta barriendo el suelo, sintiéndose el torero. A cada momento, Finito se entendía mejor con el toro y transmitía emoción al tendido. Con la muleta en la izquierda trazó una serie de naturales con los riñones encajados y los pies clavados en la arena, aunque con derecha alcanzó los mejores momentos. Fue pasando el tiempo y el toro no se cansaba de embestir, arrastrando el hocico por la arena, ni el torero de torear ni el público de verlo. Empezó a escucharse un runrún de indulto, mientras Finito continuaba luciendo al toro, que tomaba los vuelos con fijeza. Tras dar el presidente orden de entrar a matar, el ganadero pidió desde el callejón que se le perdonara la vida al toro y la petición se extendió por el graderío. Ante el clamor popular, al presidente no le quedó otra que sacar el pañuelo naranja. Se premió a Finito con los máximos trofeos simbólicos que dio una lentísima vuelta al ruedo paseando dos orejas y un rabo y recogiendo las ovaciones del entregado público.

Crónica Mercedes Rodríguez

Fotografías Mercedes Rodríguez