16 de marzo de 2024. Plaza de toros de Valencia. Casi lleno en tarde espléndida.  Toros de Victoriano del Río, muy desiguales de presencia, en general faltos de raza y desfondados, salvo el quinto. Sebastián Castella (pastel y oro), saludos tras petición y silencio. Roca Rey (rosa y oro), silencio tras aviso y oreja tras dos avisos. Pablo Aguado  (marino y oro) saludos y palmas tras aviso, Entre las cuadrillas saludaron tras banderillear al cuarto José Chacón y Luis Blázquez. Presidió Pedro Valero, con buen criterio. Pesos de los astados por orden de lidia: 568, 519, 524, 557, 526 y 528 kilos. 

Enrique Amat, Valencia 

Los más viejos del lugar no recordaban una Valencia tan atestada de gente. Con esta verano que nos ha llegado de repente, el fin de semana, y las fallas ya plantadas, la ciudad era un hervidero de visitantes, lugareños, foráneos y turistas de todo edad, sexo y condición. Y se conmemoraba la alternativa de dos toreros valencianos como Enrique Ponce y Manolo Carrion.

Y luego la gente fue a la plaza El cartel tenía su interés, con la presencia de tres toreros de tres estilos totalmente distintos. Con los tendidos llenos hasta las banderas de un público entregado y a favor de obra, la corrida echó a andar.

Los toros de Victoriano del Río, con cuajo y muy escasos de presencia salvo el primero, todos sin remate y únicamente se tapaban por la cara.

Casi seis años tenía el que abrió plaza, un castaño imponente. Abanto y huido de salida, se salió suelto de su encuentro con las plazas montadas. Noble y obediente, embistió  al tran tran sin emplearse. Mas terciado y con cara de joven y paletón segundo, que se dejó pegar, aunque protestando. Con medias arrancadas, sin raza y quedándose corto. 

Con muy poco remate al castaño tercero, que lo único que hacía era asomar las puntas. Derribó sin querer en varas, y salió resentido del encuentro. Muy parado y aplomado, fue y vino aunque escaso de fondo y sin emplearse. 

Cabezón, ofensivo,  cornalón, destartalado y con feas hechuras el cuarto, que no tuvo clase alguna, rajado y a la defensiva. Protestado de salida el colorado quinto, que solo se tapaba por la cara. Le castigaron en el caballo y luego tomó las telas humillando, sin acabar de entregarse pero con son. Pero fue un buen toro. El sexto también fue muy protestado de salida. Perdió las manos y apenas se le picó en el caballo. Poquita cosa, rebrincado y algo descompuesto, soltando la cara y muy apagado.

Sebastián Castella brindó la muerte de su primero a Enrique Ponce, que presenció el festejo desde un burladero del callejón. Su faena, planteada en los medios, tuvo buen aire por el pitón derecho, aunque sin acabar de apretar al toro, y no terminó de haber acope por el izquierdo. Labor cumplidora, que no terminó de coger vuelo. 

Y anduvo afanoso, dispuesto,tesonero y porfión ante el cuarto, en una labor de larguísimo metraje y escaso mensaje. Sobraron los enganchones y las destemplanzas. Las ovaciones más fuertes durante el trasteo sonaron con el pasodoble La concha flamenca y su espectacular solo del saxo. Mató de media estocada trasera y atravesada.

Roca Rey se justificó en el segundo a base de exponer en un trabajo en el que lo intentó pero sin que aquello tuviese relieve. Y encima mató a la última. 

Y se plantó de hinojos en los adentros para comenzar su trasteo al quinto, ante el que muleteó en los medios, dejando siempre los engaños puestos, bajando la mano y acompañándo las embestidas. Apretó muchísimo al final de faena, y levantó al público de los asientos. Falló a espadas.

Pablo Aguado  toreo con mucho compás, duende y templanza con el capote. Luego lo multeteó en línea recta, a media altura, sin molestar, también muy acompasados, con sentimiento y sobre todo, con cadencia y naturalidad, aunque algo desapasionado. Mató de una media trasera y caída.

Firmó una excelente media en un quite al sexto. Y lo volvíó a repetir en otro excelente quite. Luego muleteó en las afueras, con compostura, cadencia, y naturalidad. Pero aquello se fue diluyendo y además prolongó en demasía el trasteo. Y  tampoco terminó de tomar vuelo.

Cronica de E. Amat

Fotografias de Mateo de Tauroimagenplus.com