EXITOSO FESTIVAL EN BOCAIRENT

Plaza de toros de Bocairent (Valencia), 13 de abril de 2019, plaza llena en tarde de agradable temperatura.

 

Festival con picadores organizado por Tauroemoción a beneficio del Centro Ocupacional de Bocairent. Se han lidiado cinco novillos de la ganadería de D. Fernando Peña, muy bien presentados y nobles, cuyo comportamiento permitió el lucimiento de los actuantes y el disfrute del público.

Francisco Rivera Ordóñez “Paquirri”, palmas.

 

David Fandila “El Fandi”, dos orejas.

 

Emilio de Justo, una oreja.

 

Rubén Pinar, una oreja.

 

Rafi Raucoule “El Rafi”, dos orejas.

Abrió plaza Paquirri con un templado recibo de capote, tomando dos varas el novillo, aunque en la primera no se empleó, cabeceando varias veces, por lo que el picador apenas rompió la piel. La faena de muleta se basó fundamentalmente en la mano derecha, mostrando el torero su oficio y casta, llegando con facilidad al tendido. Pese a la noble condición que mostró el novillo, el diestro sufrió dos coladas intentando torear al natural. No acertó a la primera con la espada, pero acabó matando al novillo de estocada entera y descabello.

 

El Fandi arrancó los primeros olés con un animoso recibo de capa ante un bonito burraco de codiciosa embestida. Tras un primer puyazo donde el novillo se empleó poco, pidió el cambio de tercio a presidencia. Se lució en un aplaudido quite por chicuelinas rematado con vistosa revolera.  Puso al público en pie con tres pares de banderillas, que pidió el cuarto, y tras pedir permiso al presidente, El Fandi banderilleó al violín. El novillo se fue viniendo abajo según avanzaba la faena, pero el matador caldeó los tendidos con molinetes de rodillas y metiéndose entre los pitones. Mató al novillo, de una estocada hasta la empuñadura, ligeramente desprendida, que tuvo rápido efecto.

 

Recibió Emilio de Justo al tercer novillo de clásicas maneras, sacándoselo a los medios. Lo llevó al caballo con chicuelinas al paso, siendo suficiente con un puyazo. Tras un quite por tafalleras, en una de las cuales se le coló el novillo, comenzó su faena de muleta. Durante ésta, puso en evidencia que se encuentra en un momento dulce, mostrando torería, temple y poder con la mano derecha, rematando las tandas con largos pases de pecho de pitón a rabo. El novillo transmitía y el torero supo alargar esa embestida. Al natural, le costó más entrar al novillo, pero el buen oficio del matador hizo que terminara tragando y en la segunda tanda con la izquierda, los naturales tuvieron mucho temple, llevando la embestida hasta la cadera. A la hora de matar, pinchó por dos veces en buen sitio pero encontrando hueso, recibiendo un aviso entre los dos intentos, pero terminó matando de estocada entera levemente desprendida.

 

Rubén Pinar dejó claro desde el primer momento que es un torero de casta y que sale a darlo todo hasta en los festivales, recibiendo a su novillo con una larga cambiada de rodillas, tras la cual lo templó a la verónica. Se empleó el novillo en el caballo que montaba Agustín Moreno, aunque, conforme avanzaba la faena se fue viniendo abajo. Pero Rubén Pinar ha alcanzado tal grado de madurez como torero que, con su muleta de trazo largo, es capaz de sacarle faena a todos los toros, por lo que acabó imponiendo su mando y poder, tanto por la derecha como por la izquierda. Se tiró a matar con mucha verdad, pero la estocada se quedó en tres cuartos de espada, necesitando dos descabellos, entre los cuales sonó un aviso.

 

El Rafi, pese a cumplirse ahora el año de su debut con picadores, dio la sensación de novillero ya hecho en los lances de recibo. Mostró seguridad en las chicuelinas al paso para llevar el novillo al caballo, que tomó un puyazo. Se lució el novillero en el quite por tafalleras, iniciando su faena de muleta con ayudados por alto muy quieto. Mostró en todo momento un toreo de quietud, valor sereno, temple y mano baja. El novillo pareció venirse abajo, protestaba y se rebrincaba, punteando muleta, acusando cierta falta de fuerzas, pero el novillero no se arredró y consiguió meter al novillo en la muleta y arrancar los oles del público. Mató al novillo al primer intento, con una estocada entera caída que precisó un descabello.

Crónica  y fotografías de Mercedes Rodriguez