EXIGENTE Y CORREOSA “VICTORINADA”

Sábado, 29 de septiembre de 2018. Plaza de toros de Algemesí. Séptima de feria. Lleno total en tarde calurosa. Novillos de Victorino Martín, desiguales de presentación aunque en el tipo de la casa, encastados, correosos y en general exigentes. Alejandro Fermín (corinto y oro), saludos y saludos. El Rafi (azul noche y oro), silencio y oreja. Actúo comosobresaliente Sergio Salas “El Pijorro” (azul y blanco). Presidió Emili Gregori Tarazona.
El festejo estrella de la feria, y que despertó una inusitada expectación en la ciudad, lo constituía la lidia del encierro de los novillos de Victorino Martín. El hijo del legendario ganadero de Galapagar estuvo desde bien entrada la mañana por las calles de la ciudad, que vivió su presencia como un gran acontecimiento.
A mediodía, se le tributó un homenaje a su padre en el Salón de Plenos del ayuntamiento, y luego paseó por sus calles y sus peñas, se dejó ver y fotografiar por todo quien así lo quiso y fue el personaje del día. Y de la semana.
La gente de Algemesí tuvo su ración de ídolo y lo disfrutó. Como otrora disfrutaron de la presencia de figuras del toreo, cuando se programaban corridas de toros dentro del serial. Cuando por aquí pasaron Enrique Ponce, Luis Francisco Espla, Jesulín de Ubrique, Litri y otros, ya como matadores de toros.
Las calles se llenaron y los instantes previos al comienzo del festejo eran un hervidero en los alrededores del palenque algemesinense. Luego, el comportamiento de los legendarios “victorinos” estuvo por la línea de la exigencia.
El primero, cárdeno entrepelado, largo y muy musculado, empujó en el caballo. Su lidia resultó muy laboriosa y llegó el tercio final sin regalar ni una embestida. Muy agarrado al piso, había que sacarle los muletazos uno a uno y estar muy pendiente de él, porque se revolvía de un palmo de terreno.  Novillo duro y correoso, que no dió ninguna facilidad.
El segundo, más vareado, escurrido y agalgado. También se dejó pegar en el caballo y, al igual que su hermano, no dió ninguna facilidad en el tercio final. Es más, tuvo los viajes todavía más cortos, se revolvió con presteza y siempre buscó debajo de las telas. No hubo nada de entrega.
Tenía escaso cuajo el tercero, muy vareado y bajito. Claudicante y con poca fuerza, echó las manos por delante en el capote. Se dejó pegar, eso sí, en el caballo.  Aunque acusó cierta debilidad, se desplazó humillando, si bien tendió siempre a revolverse, cortar los viajes y buscar debajo de las telas. Otro ejemplar duro, correoso y muy exigente.
Preciosas las hechuras del cuarto. Cárdeno, largo, silleto y muy asaltillado, aunque escurrido por detrás. Tuvo por virtudes la movilidad y el romper siempre hacia delante. Resultó el más manejable del encierro, y tuvo buen son por el pitón izquierdo, aunque tampoco dejó de exigir en ningún momento.
Abríó plaza Alejandro Fermín. Un espada extremeño que hizo un gran esfuerzo ante el primero. Se puso muy cerca de los pitones, aguantó y no se aburrió en ningún momento. Faena recia, intensa, y emotiva. Más de profesionales que de público. De aguante y boca seca. Se justificó.
Y también anduvo muy asentado y firme ante el tercero. Otro ejemplar que no era nada fácil, frente al que volvió a pisar terrenos de compromiso, con las plantas siempre atornilladas en el albero. Labor de tesón y sincero esfuerzo. De tragar paquete y mucho mérito.
En cuanto a El Rafi, quien ya había triunfado en esta plaza en calidad de novillero sin caballos hace dos años, No terminó de estar a gusto con él complicado segundo. Lo intentó, no perdió nunca la compostura, pero no pudo resolver la papeleta que se le planteó. Mató de dos pinchazos y media estocada trasera y perpendicular y un golpe de descabello.
Y al cuarto lo banderilleó con más espectacularidad que acierto, para luego firmarle un trabajo voluntarioso, eso sí,  pero muy ligero, destemplado y movido. Manejó los aceros con contundencia.
Cronica de E. Amat
Fotografias de Mateo . Tauroimaenplus