EL DR. PASCUAL GONZÁLEZ-MASEGOSA LLENA HASTA LA BANDERA EL CASINO DE TARAZONA DE LA MANCHA

En la tarde del pasado viernes, 29 de noviembre, el Dr. Pascual González-Masegosa, cirujano jefe de la plaza de toros de Albacete y Presidente de la Sociedad Española de Cirugía Taurina (SECT) pronunció una interesante conferencia con el título “Presente, pasado y futuro de la cirugía taurina” en Tarazona de la Mancha.

Como Presidente del Gran Casino Pascasio Quílez, D. Benito Serrano dio la bienvenida al Dr. González-Masegosa y a los aficionados asistentes, que no sólo llenaron el salón, sino que incluso se quedaron de pie, en las puertas, escuchando la charla.

A continuación, tomó la palabra D. Isidoro Ruiz, Presidente de la Peña Taurina de Tarazona de la Mancha, organizadora del acto, que agradeció a la directiva del Gran Casino la cesión del lugar y expresó su satisfacción por ver el local lleno.

Las primeras palabras del Dr. González-Masegosa fueron para agradecer la invitación y expresar la especial ilusión que le hace venir a Tarazona de la Mancha, ya que guarda muy buenos recuerdos de este pueblo, tanto personales como profesionales.  Se refirió a que la primera vez que vio toros fuera de Albacete fue en Tarazona y que, en 30 años de cirujano taurino, han sido pocas las ocasiones en las que no ha estado presente. De las asistencias realizadas en la plaza menciona una cornada muy grave a Sergio Serrano, y percances de menor importancia de Javier Vázquez, Juan José Padilla y Fernando Robleño, además de la anécdota de tener que atender a José Miguel Arroyo “Joselito” del mordisco de un toro y a un caballo de picar herido.

Antes de entrar en materia, avisó de que no iba a poner apenas imágenes de cornadas para no desagradar a nadie. Apoyado en una presentación de Power Point, estructuró los contenidos en cuatro partes:

  • Historia de la Tauromaquia.
  • Pasado de la Cirugía Taurina.
  • Presente de la Cirugía Taurina
  • Futuro de la Cirugía Taurina

En el apartado de “Historia de la tauromaquia” realizó un breve repaso histórico, a partir de los orígenes en Asia y su expansión por el Mediterráneo, mencionando que está documentado que los faraones egipcios ya criaban toros de lucha. Habló también del uro, toro salvaje que habitaba en Europa y que se cree que se extinguió en 1627, citando una investigación que concluyó que el toro bravo (español y de Camarga) procede del uro.

Siguiendo el recorrido histórico mencionó los escritos del Rey Alfonso X, lo que lleva a entender que probablemente en el siglo XIII ya había «toreros» profesionales, la breve «crisis» de los juegos de toros en la época de los Reyes Católicos, para remontar en tiempos de Carlos I, como entrenamiento para la guerra. Señaló también la prohibición, durante el siglo XVI, por parte del Papa Pío V, que consideraba inmoral arriesgarse a morir matando toros, y el levantamiento de la prohibición por otro Papa, Gregorio XIII.

En cuanto al pasado de la cirugía taurina, estableció que la primera referencia sobre asistencia a heridos por asta de toro, un comentario atribuido al diestro Manuel Sánchez “el de Monléon”, parece indicar que los propios matadores se curaban a sí mismos y que no había otras personas designadas para atender a los corneados. A continuación, habló de las cogidas mortales del Espartero e Ignacio Sánchez Mejías. Comentando que, del parte médico de la primera, se desprende que no existía un equipo quirúrgico fijo, que iba cambiando. De la segunda se sabe que el matador se negó a ser operado en la enfermería de la plaza (se supone que porque no le dio garantías) y cita la crónica de Corrochano que da a entender la poca dotación de las enfermerías de las plazas de toros, pese a estar contemplada la existencia de éstas en el reglamento taurino de 1930. Estudiando esa época, hasta la aparición del reglamento de 1962, que ya empieza a tomar el asunto más en serio, estableciendo las dotaciones que deben tener las enfermerías de las plazas de toros, el personal que debe atenderlas y la cualificación de éste, se puede llegar a la conclusión de que las cornadas que causaban la muerte del torero en las primeras 24 horas, eran cornadas mortales de necesidad. El fallo de este reglamento de 1962 es que no tenía en cuenta los festejos populares ni aquellos festejos donde no intervienen profesionales.

Acercándose ya a la situación actual, señaló que la creación, en 1976 de la Sociedad Española de Cirugía Taurina, a instancias del Dr. Máximo García de la Torre, supuso un gran avance. Señaló que, entre los objetivos que estableció esta Sociedad estaba el de ofrecer la misma asistencia sanitaria a cualquier herido por asta de toro, independientemente de si fuese profesional o no y del lugar donde ocurra la cogida.

Sobre el actual reglamento taurino vigente, del año 1997, describió lo que éste establece sobre la asistencia médica a los heridos por asta de toro. Pese a ello, manifestó que los toreros, en general, se preocupan poco de la asistencia médica y que deberían tomar ejemplo de Bombita (creador del Montepío de toreros) en cuanto a la importancia de estar correctamente asistidos.

Habló también de la importancia que tienen los traumatismos que acompañan al herido por asta de toro, por lo que hoy en día hay que considerar al herido por asta de toro como un politraumatizado. Así mismo, se refirió a la “hora dorada”: esos 60 minutos que transcurren desde el momento de la cornada en los cuales una intervención sanitaria rápida y eficaz permite salvar un gran número de vidas. Para finalizar este punto, quiso hacer hincapié en la importancia de los festejos populares y la poca atención sanitaria que se les presta, añadiendo que su experiencia arroja el dato de que de 400 heridos atendidos en sus años de profesión, el 90% han sido en festejos populares

Del último punto, el futuro de la cirugía taurina, el Dr. González-Masegosa opinó que ésta va ligada a la evolución que siga la tauromaquia y que no pueden pasar tantos años entre un reglamento y el siguiente para modificar el tema sanitario, ya que la medicina avanza más rápido. Y, si no, al menos que lo relativo a la atención sanitaria sea un anexo adjunto al reglamento que pueda cambiarse fácilmente.

Para finalizar la charla, resumió que su idea se basa en tres claves:

  • La rapidez con la que evoluciona la medicina.
  • La formación de futuros cirujanos.
  • La necesaria implicación de los profesionales taurinos en la formación de los nuevos cirujanos, ej. dando becas de estudio.

No quiso el Dr. González-Masegosa dejar de hablar del éxito del curso de cirugía taurina impartido en la Facultad de Medicina de Valencia de este año, anunciando que, en su próxima edición será on-line para atender la demanda de estudiantes de todo el mundo y no dejar fuera a nadie por el límite de plazas.

A continuación, se abrió un turno de preguntas del público. La primera, referente a la cornada sufrida por el subalterno albaceteño Mariano de la Viña el pasado mes de octubre en Zaragoza. El Doctor relató y explicó detenidamente cómo se le operó y las técnicas empleadas.

A la segunda cuestión planteada, sobre la posibilidad de un único reglamento taurino nacional, respondió que la Sociedad Española de Cirugía Taurina se encuentra trabajando en ello y que llegó a alcanzarse un acuerdo, pero que la gran cantidad de festejos taurinos populares que se celebran en la Comunidad Valenciana lo han impedido, por falta de personal cualificado. A lo que añadió que, ante la imposibilidad de aplicar el mismo reglamento en la Comunidad Valenciana, por parte de la SECT pretende, al menos, realizar una “homologación” de facultativos que puedan atender con un mínimo de garantías a los heridos en estos festejos.

Una vez dada por finalizada la charla, se obsequió al Dr. González-Masegosa con un plato de cerámica de recuerdo y éste hizo entrega del texto de la charla al Museo Taurino de Tarazona de la Mancha.

Crónica de Mercedes Rodriguez

Fotografías de Mercedes Rodriguez