Despedida de Padilla en CastellonCastellón, 8 de marzo, tercera de abono.

Toros de García Jimenez, Olga Jimenez y Peña de Francia. Como protagonistas los diestros Juan José Padilla (oreja, ovación), Juan Bautista (dos ovaciones) y Miguel Ángel Perera (oreja, silencio). Desiguales en presentación, compartiendo la ausencia de bravura, trapío y casta.
Entrada, media plaza.

El día de la mujer Castellón abría las puertas de su plaza para empezar con las corridas de la Feria de la Magdalena. El tiempo estuvo a favor de un público con ganas de toros bravos, pero la bravura brilló por su ausencia.

El maestro Padilla fue con ganas de dejar huella en su última tarde en Castellón, pero los animales no se dejaron.
Con un primero pasado de kilos, 639 exactamente, poco pudo hacer. Banderillas de la casa en primero y segundo, que hicieron entrar en calor a un equidistante público. Su segundo, diferente en presentación y de entrada con buenas sensaciones, tuvo algo más de juego. Para recibirlo le pegó cuatro de rodillas que hizo sonar los tendidos, pero poco a poco con el paso de los tercios fue decayendo, también influyó lo que parecía una lesión en su pata izquierda delantera. Un acero de sobresaliente en su segundo, al que le cortó una oreja. Gran ovación de despedida al inicio de la tarde.

Juan Bautista se fue en blanco, tampoco fue diferente su suerte en cuanto a la calidad de los toros. En su línea, intentando una brega de capote acompasada, poco pudo hacer a dos animales que carecían de casi todo. Con la muleta regaló varios pases con torería y casta, pero sin profundidad ni continuidad. Se le resistieron en sus dos turnos los aceros. Fue ovacionado en su primero.

Miguel Ángel Perera quizá fue el que más esperanza desastara en la tarde. Ya que le tocó un primero que tenía algo más que los demás. No tuvo fijeza en el capote, rehuyó del caballo cuando notó la puya pero después se avivó al tocar el trapo. Con la muleta a media altura y en dentro de tipo, le hizo una faena que el público entendió de dos orejas, sin embargo el presidente utilizó el criterio de plaza de primera y le otorgó una. El segundo de su lote, poco recuerdo dejó en la mente del aficionado, que calado de húmedo frío no tardó en abandonar su localidad. Nada reseñable, hubo silencio.

Destacar la brega de Javier Ambel en el tercero de la tarde. Y alguna que otra nota desafinada de la banda, que se compensó con una excelente charanga que ocupaba la parte del tendido junto con los de las chisteras.

Esperaremos un día más para ver abrir la puerta grande. Que no decaiga la fiesta.

Cronica de Bea Hidalgo

Fotografias de Mateo Tauroimagenplus