UN DESLUCIDO FESTEJO DE REJONES CIERRA LA FERIA

Domingo, 30 de septiembre de 2018. Plaza de toros de Algemesí. Novena y ultima de feria. Lleno en tarde soleada y calurosa. Novillos de Luis Albarrán, bien presentados y en general de poco juego. Juan Manuel Munera, saludos y saludos. Mario Pérez Langa, saludos y vuelta tras aviso. Presidió la alcaldesa de la ciudad, Marta Trenzano.

Al igual que ya sucedió en ferias anteriores, un festejo de rejones sirvió para poner punto y final a la setmana de bous de Algemesí. Como ya viene siendo habitual, en lugar de programar un rejoneador en todos los festejos feriales, se anunciaron jinetes el fin de semana de la apertura, y luego el epílogo se dedica al arte de Maríalva.
Una feria cuyo balance no ha sido excesivamente satisfactorio. En el plano ganadero, los novillos han estado en general muy bien presentados, y destacó por su juego la novillada de Flor de Jara. Y por cuajo, las de Guadaíra y Fernando Peña. Y en cuanto a la torería andante, bastante poco que contar. Lo que revela el estado actual del escalafón novilleril. Eso sí, han destacado alumnos de las escuelas de tauromaquia como Isaac Fonseca y Miguel Polope.
El espectáculo del arte del rejoneo cuenta con un gran número de adeptos en Algemesí. Y los espectadores disfrutan las evoluciones de jinetes y cabalgaduras con una gran pasión. Ayer no fue una excepción, y la plaza se llenó en su totalidad.
El encierro de Luis Albarrán estuvo en  general bien presentado, aunque dio poco juego.
El primero se paró tras el primer rejón de castigo, y aunque fue noblón, le costó mucho perseguir a las cabalgaduras, y se aplomó pronto..
Al segundo le colocaron dos rejones de muerte, y aun asi no dejó de perseguir a las cabalgaduras con celo y mucho gas.
El tercero, alto y con mucha alzada, recibió dos rejones de castigo. Distraído y con poco fuelle, se emplazó y tuvo muy poco recorrido. Volteó sin consecuencias al auxiliador Campanero.
Y el cuarto, serio y bien presentado, salió con muchos pies de chiqueros. A pesar de recibir dos rejones, fue el que más recorrido tuvo y no dejó de perseguir a las cabalgaduras. Le pegó una cornada a un caballo de Langa.
El manchego Juan Manuel Munera anduvo voluntarioso ante el que abría plaza, que no le ayudó demasiado. Lució sobre todo al cabalgar a dos pistas, en los balanceos y en el tierra tierra, en un trabajo que estuvo mal rematado con el rejón de muerte.
Y tras colocar dos rejones de muerte al tercero, anduvo dando vueltas por ahí con más voluntad que acierto. Tras colocarle un rejón de muerte trasero y contrario, echó pie a tierra para tratar de descabellarlo, lo que consiguió al primer intentó.
El maño Mario Pérez Langa, quien ya se proclamó triunfador de esta feria el año pasado, fue recibido con mucho cariño. E incluso clavó rejones que llevaban la bandera con el anagrama de la setmana de bous. Pero luego, la verdad es que no tuvo su tarde. En el primero anduvo eléctrico y unas velocidades supersónicas y se le vio en todo momento más pendiente de los tendidos que del astado que tenía delante. Una cosa son las ganas y el espíritu comunicativo, y otra pasarse de rosca. Clavó a mil por hora en su primero, y mató de un rejonazo trasero y contrario y varios golpes de descabello.
Muy espoleado salió en el cuarto, al que recibió a porta gayola con un rejón muy defectuoso. El segundo rejón de castigo al quiebro tuvo ya más mérito. Luego volvíó a exhibir una monta algo violenta y aceleradísima, dejándose tropezar las cabalgaduras, una de las cuales resultó herida. Muy voluntarioso, eso sí,  pero atolondrado y de aceleradísimo, se fue de vacío.
Cronica de E Amat

Fotografias de Mateo . Tauroimagenplus