CONVINCENTE ACTUACIÓN DE LLAGUNO

Lunes, 24 de septiembre de 2018. Plaza de toros de Algemesí. Tercera de feria.Tres cuartos de entrada en tarde calurosa. Novillos de Guadaíra, de irreprochable presentación y juego desigual. Daniel García Navarrete (verde jade y oro), saludos y silencio tras aviso. Juan Pedro Llaguno (verde botella y oro), silencio y oreja. Actuó como sobresaliente Sedano Vázquez (grana y oro). 
La tercera novillada de la semana taurina de Algemesí se celebró con un ambiente algo más calmado que los días precedentes. Tras la explosión de fiesta del fin de semana, parece que las peñas se tomaron un pequeño respiro. Y un festejo que, sin la presencia del rejoneador, tuvo una duración más corta que los precedentes.
Ello permitió a los aficionados poder dedicar un tiempo a visitar la exposición de esculturas del artista local Juan Vilches en la sala de exposiciones junto al Casino. Una extraordinaria muestra de piezas en hierro con el toro como principal argumento bajo el título de “TORO ARTE”.
Lo más destacado de la tarde fue el esperanzador debut del novillero mexicano Juan Pedro Llaguno y la muy seria presentación del encierro que se lidió.
Y es que los astados de la ganadería sevillana de Guadaira con procedencia Jandilla, exhibieron un gran cuajo y una seriedad. Todos ellos de pelo negro, serios y bien armados.
Bien presentado el engatillado primero, que cumplió en el capote si bien tendió a echar las manos por delante. Mal picado, apretó en banderillas y llegó al tercio final muy entero, a la defensiva y sin emplearse. Terminó por desbordar a su matador.
También fue muy serio el segundo, que se dejó pegar en varas aunque siempre con la cara a la altura de la montura. Ante la muleta, aunque tuvo nobleza, ni se empleó ni se entregó.
Muchísimo cuajo y plaza tenía el tercero. Largo, hondo, musculado y con la expresión de toro. Le pegaron un puyazo interminable y trasero y en el tercio final ofreció mejor condición que sus hermanos, ya que tuvo la virtud de humillar mucho y desplazarse con cierta largura. Y el cuarto también tuvo una presentación irreprochable, incluso exagerada para esta plaza. Otro al que pegaron un fortisimo puyazo en el caballo tras romanear y meter los riñones.  Sangró mucho si bien, a pesar de ello, embistió en la muleta descompuesto, soltando la cara y muy rebrincado.
Daniel García Navarrete se sobrepuso a una fea cogida que sufrió cuando intentaba hacer un quite a su primero.  El novillo le volteó y le buscó con saña en la arena. Con todo y a pesar de su disposición, acabo desbordado por la exigente condición de su antagonista, que le volvio a propinar otra seria voltereta en el epílogo del trasteo. Acabó hecho un Ecce Homo.
Y, algo resentido por la fuerte paliza recibida, no se terminó de hacer el ánimo ante el tercero, von el que se le vio tan desanimado como afligido.
El mexicano Llaguno es torero de dinastía. Se mostró como un espada con un sello muy y ciertos aires sevillanos. Firmó un precioso quite a pies juntos en su primero frente, aunque no se dió demasiada coba, apuntó pinceladas muy toreras  y de buen corte.
Y anduvo con seguridad, tranquilidad, firmeza y solvencia ante las descompuestas tarascadas y tornillazos del serio astado que cerró plaza. No le perdió la cara en ningún momento y lo mató de una gran estocada. Firmó una actuación convincente.

 

Cronica de E AMAT

FOTOGRAFIAS DE Mateo. Tauroimagenplus