Complicada desencajonada en Valencia

La mítica noche de la desencajonada de la Feria de Julio convocó a muchos aficionados ayer en el coso de la calle Xátiva. Como cada año, noche mágica alrededor del toro en la cual conviven en los tendidos tanto los aficionados a las corridas de toros ávidos de conocer los astados que verán lidiarse en la feria, como la afición más devota al festejo popular, debido al interesante “Encuentro de Tauromaquias”  que organizó Toropasión, siguiendo a la desencajonada.

Se alargó la desencajonada pecando en algunos momento de falta de organización y eficiencia por parte del personal encargado. Al final, fue la experiencia de los mayorales de Luis Algarra, José, y de Cuadri, Gaspar, lo que permitió dinamizar y encontrar soluciones a situaciones poco propicias.

Todo transcurrió con total normalidad durante la primera desencajonada, con los toros de Nuñez del Cuvillo. Destacaron entre sus hermanos la largura y expresión de un toro jabonero y las primorosas hechuras y curiosa pinta casi salinera de un número 99. El resto de sus hermanos despertaron pocas pasiones en el respetable, pecando algunos de ellos de anovillados para el toro que requiere la Feria de Julio, que dista en presentación del de Fallas.

Seguidamente el turno de los toros de Luis Algarra, con los cuales ya se empezó a resquebrajar el planteamiento inicial de la desencajonada, basado en reunir en el ruedo a los 6 toros y enchiquerarlos. Los de “La Capitana” fueron desencaminados y encerrados de 3 en 3, al calentarse en exceso los 3 primeros y tomar la decisión acertada de encerrarlos en el acto. La corrida, fuerte pero basta en el caso de algunos ejemplares, subió el listón de Presentación, destacando un toro burraco, proporcionado a la par que serio, un toro castaño fuerte pero armónico, y la arboladura y viveza del armado negro que cerró el sexteto.

El caos lo trajeron, como de costumbre, los pupilos de Fernando Cuadri. Se rompió completamente el guión al encenderse todas las alarmas desde que se juntaron los dos primeros toros, que se encerraron no con pocos problemas. Lo mismo ocurrió con los dos hermanos siguientes, que demoraron hasta el tedio la noche para finalmente ser desencajonados y encerrados de uno en uno los dos últimos. El sexteto, marca de la casa “Comeuñas”: negro en su totalidad, hondos, badanudos, pesadores y de serias miradas y reacciones. Destacaron por su seri dad 3 toros que bien podrían haber salido en el ruedo de Las Ventas, y que a buen seguro caerán cada uno en un lote, dotando de seriedad extra a un festejo que debe cumplir las expectativas de la afición más torista.

Seguidamente se desarrolló el festejo “Encuentro de Tauromaquias” organizado por Toropasión. Destacó David Megina de Sagunto frente a la famosa vaca “Fortuna” de Fernando Machancoses. Representantes de la elite del recorte libre como “Use”, “Peque”, Rober Alegre, Andrés Civera y Cristian Blanco desarrollaron un gran espectáculo frente a un toro de Fernando Pereira Palha que, por otro lado, puso las cosas muy complicadas al valeroso grupo de forcados venido desde Coimbra. Igual o más difícil puso la situación la mítica “Pijotera” de German Vidal, imposibilitando el lucimiento de la pareja de especialistas. La noche alcanzó las cotas más altas con el desafío de quebradores por parte de José Manuel González “Poca” y el francés Baptiste Bordes frente a un toro. Vistoso fue el espectáculo de enlazar a una res brava por parte de los Fabré, padre e hijo así como la exhibición de saltos por parte de los maximos especialistas franceses y españoles. Terminó la extensa velada con la suelta de una vaca de Fernando Machancoses, la cual resultó lúcida por la ausencia de recortadores y las altas horas de la noche, con el público ya abandonando en tropel el coso de la calle Xativa.

 

 Cronica de Bea Hiraldo

Fotografias de Mateo . Tauroimagenplus