BURGALÉS, UN NOVILLO DE BANDERA

Algemesí, 27 de septiembre de 2018. Plaza de toros de Algemesí. Cuarta de feria. Casi lleno en tarde de sol y nubes. Novillos de Flor de Jara, bien presentados y de buen juego en general. El tercero fue premiado con la vuelta al ruedo.
Ángel Téllez (verde botella oro), indiferencia y dos orejas tras dos avisos. Francisco de Manuel (azul pavo y oro), oreja y silencio. Actuó como sobresaliente Sergio Salas “El Pijorro” (azul y plata). Entre las cuadrillas, Miguel Martín saludó tras banderillear al segundo.
Tras los dos días de parón en la feria, motivados por las inclemencias meteorológicas, se reanudó el ciclo taurino de Algemesí con la celebración  de la cuarta de las novilladas picadas anunciadas en la cartelería.
Lo cierto es que el otoño es cambiante en su climatología. Y del tremendo calor que se sufrió  los tres primeros días del serial, el martes y el miércoles cayó agua a manta y ahora parece ser que ya volverá el buen tiempo para que la feria tenga un lucido epílogo. Y, además, con una programación intensa, ya que tanto el  viernes como el domingo habrá doble jornada en la plaza de toros: festejos de promoción por la mañana y novilladas por la tarde.
Cambiante es el otoño en su climatología, como cambiante es la vida social, política y económica que se está viviendo en estos días en España. Unos cambios a los que la tauromaquia tampoco deja de ser ajena. Movimientos de apoderamientos, estrategias empresariales, promoción de unos toreros y boicot a otros a los que quieren apartar de la circulación. Movimientos antitaurino que buscan acabar con el toreo, y otros como los que lidera la Fundacion del Toro de Lidia, en búsqueda de la defensa de la tauromaquia
Todos estos vaivenes en una fiesta como la de los toros, en la que los verdaderos protagonistas deberían ser los toros y los toreros. Por eso es bueno que salgan nuevos toreros, que acaben por tener fuerza, y que contribuyan a prestigiar cada día más lo que es la figura y la aureola de un matador de toros.
Los novillos anunciados ayer, con el hierro de Flor de Jara, propiedad del que fuera matador de toros, hoy ganadero y empresario y apoderado Carlos Aragón Cancela, exhibieron unas hechuras propias de su encaste santacolomeño. Y también propio de su encaste fue la raza y la transmisión que todos ofrecieron en su comportamiento.
Terciado fue el cárdeno entrepelado que abrió plaza, un ejemplar muy en el tipo de la ganadería. Recibió un fuerte puyazo en varas. Luego se lo pensó en los compases iniciales de la faena de muleta, si bien acabó metiendo la cara, humillando con derechura, y obedeciendo  los toques.
También vareado y terciado el cárdeno oscuro segundo, que se dejó pegar en el caballo y empujó con celo a las cabalgadura. Luego, aunque al comienzo del trasteo tendió a salirse desentendido de la muleta y con la cara alta, acabó obedeciendo los engaños con son y buen aire.
Más cuajo y remate tuvo el negro tercero, de nombre  Burgalés, marcado con el número 2, que se dejó pegar en varas. Fue un excelente ejemplar, que tuvo fijeza, calidad en sus embestidas, tranco, viajes largos y que siempre metió la cara por abajo y con un larguísimo recorrido. Duró una enormidad. La gente pidió el indulto para él, lo que el presidente no concedió, aunque no se resistió a premiarle con una merecidísima vuelta al ruedo.
También tuvo cuajo y presencia el cárdeno cuarto, aunque apenas se le picó en el caballo. Tuvo tranco en banderillas Y fue otro ejemplar que resultó una máquina de embestir en la muleta, aunque con la tendencia a salirse algo suelto de los embroques.. Bueno, pero a menos y quedándose más corto.
Encabezaba el dúo de actuantes el madrileño Ángel Téllez, a quien ya se le ha visto en varias ocasiones en la plaza de toros de Valencia. Se trata del actual líder del escalafón novilleril.
Tiene oficio, soltura, y sabe lo que se lleva entre manos. Pero ante el primero se perdió en un trasteo de larguísimo metraje y muy poco mensaje. Un trabajo que resultó tan cumplidor como falto de firma y relevancia.
Manejó con lucimiento el capote en el tercero, frente al que tuvo la virtud de estar a la altura. Le llevo siempre muy cosido en los vuelos de la muleta, embarcado y sometido, en un trabajo en que supo acomodarse a las embestidas de su oponente, templarlo y llevarlo muy largo. Se emborrachó de torear por los dos pitones, aunque al final lo despenó de un bajonazo.
Francisco de Manuel es uno de los toreros más interesantes del actual escalafón. El hombre venía resentido de una reciente cornada sufrida hace una semanas. A pesar de ello, anduvo compuesto y entonado ante el primero, en una labor de verticalidad y apostura, expresión y naturalidad, en la que manejó las telas con buen son y asentamiento. Destacó sobre todo en la profundidad de sus pases de pecho. Mató de un volapié de efectos  contundentes.
Y muleteó con firma rutilante, buen gusto y excelente colocación al buen cierraplaza, en una labor de ligazón  y buen concepto. Mató de un pinchazo y de una media estocada muy desprendida.
Actuó como sobresaliente el novillero de Sanlúcar de Barrameda Sergio Salas, quien luce un apodo tan curioso como “El Pijorro”. Quedó inédito.
Cronica  de E.Amat
Fotografias Mateo. Tauroimagenplus