Brillante presentación del libro “Tesoros del Mediterráneo” en el Casino de Agricultura de Valencia

El Foro Taurino del Casino de Agricultura de Valencia fue escenario de la presentación del libro “Tesoros del Mediterráneo”, de Isaac Álvarez. Se trata de una obra de gran formato, lujosamente editada por Punto Rojo y con una gran cantidad de fotografías a todo color. A lo largo de más de 300 páginas, en ellas se hace un recorrido por las ganaderías autóctonas de las provincias de Alicante, Valencia, Castellón y Tarragona.
El acto contó con una nutrida asistencia de aficionados, que prácticamente llenaron el Salón de Actos del Casino.
El autor del libro, Isaac Alvarez, destacó lo apasionante del recorrido que ha hecho por las ganaderías valencianas y catalanas de ayer y de hoy, visitando y analizando  hierros legendarios como La Paloma, Machancoses, Vicente Peris, Els Coves, Vicente Benavent, Nadal Más, Gregorio de Jesús, Germán Vidal, Jaime Tárraga, Pedro Fumadó o Rogelio Martí entre otros, hasta un total de un más de sesenta.
Joan Cabrera, colaborador en esta publicación, aficionado y jurado en los concursos de ganaderías, puso de manifiesto los criterios que los seguidores a este tipo de espectáculos valoran a la hora de premiar un encierro: “la acometividad, la bravura, la casta, la duración y el comportamiento del astado, y que esté siempre atacando y embistiendo”, afirmó.
Javier González “Viza”, recortador, empresario taurino e informador de estos festejos, habló de la grandeza de esta suerte de tauromaquia. Se refirió también a la problemática de los diversos tipos de festejos: recortadores, , cortadores, emboladores, roscadores y todas las facetas de tauromaquia popular.
El ganadero Vicente Benavent, uno de los más relevantes de la cabaña de bravo valenciana, aseguró que la casta del toro de lidia se está perdiendo. Y que los festejos en la plaza cada vez tienen menos emoción, debido a la selección que se hace de las ganaderías.  Y aseguró que dentro de unos años, los criadores de bravo tendrán que acudir a las fuentes del ganado autóctono, donde encontrarán otra vez la verdadera bravura. “Porque es algo grande, que un animal pueda durar doce años, participando muchas veces en una media de 30 festejos al año y que siga embistiendo”, aseguró.
Todos coincidieron en que hoy, los protagonistas de estos festejos están cada vez más preparados. Tanto físicamente como técnicamente. Aunque quizá, en algunos casos se le pierde el respeto al toro más de la cuenta.
Los participantes en el acto fueron obsequiados con una escultura obra del artista de Meliana Rafa Mir.

Crónica deEnrique Amat

Fotografia de Mateo.tauroimagenplus