BRILLANTE FIN DE CURSO DE LA ESCUELA EN BOCAIRENT

Sábado, 19 de octubre de 2019. Plaza de toros de Bocairent. Más que aceptable entrada en tarde agradable. Erales de Daniel Ramos, bien presentandos y de buen juego. Al segundo se le premió con la vuelta al ruedo. Cecilio Lorite El Ceci, de la escuela de tauromaquia de Castellón, silencio. Javier Suñer, de la Escuela de Tauromaquia de Valencia, dos orejas. Eloy Sánchez, de la Escuela de Tauromaquia de Valencia, dos orejas. Alejandro González, de la Escuela de Tauromaquia de Valencia, saludos. Miguel García. de la Escuela de Tauromaquia de Valencia, dos orejas. Presidió el concejal Vicente Sanz. Entre las cuadrillas lució con los palos y en el manejo de la puntilla Álvaro Coso y se mostró muy oportuno en quites García Romero.

La plaza de toros de Bocairent, que ya ha cumplido más 175 años de existencia, albergó el cierre de la temporada taurina en la provincia de Valencia. Lo fue con una clase práctica con participación de alumnos  de escuela de tauromaquia de Valencia y uno de la de Castellón. De esta forma, también se ponía el broche al curso académico de la escuela, en lo que festejos taurinos se refiere.

Una campaña intensa y extensa, en la que sus alumnos se han prodigado y actuado en plazas de toda la geografía española, y también en Francia y Portugal. Durante la temporada, un alumno tomó la alternativa, como es el caso de Jesús Chover. Y otros dos hicieron su debut con picadores, como Miguel Polope y el Niño de las Monjas.

Y dentro de este curso, la plaza de Bocairent ha acogido hasta tres clases prácticas de la escuela.: a los festejos celebrados los días 18 y 24 de agosto, hay que añadir el que tuvo lugar ayer 19 de octubre. En el mismo, se dió la oportunidad a cuatro de sus más jóvenes alumnos. Incluso uno de ellos, como Miguel García, mataba su primer becerro en público.

La verdad es que los aficionados que acudieron a Bocairent tuvieron el privilegio de disfrutar de una excelente jornada. Buena temperatura, pasear por la mañana por las calles y monumentos de esta singular población, disfrutar de su gastronomía y luego acudir a su también singular coso taurino para presenciar el festejo.

Para la ocasión se escogió un encierro del ganadero castellonense Daniel Ramos. Éste envío un lote de astados con una excelente presentación para este tipo de espectáculos.
El castaño, cuajado y playero primero tuvo mucha movilidad de salida. Fue y vino y no paró de embestir. El listón segundo tomó las telas con fijeza y celo, con largos viajes y sin que se le acabase el fuelle. El castaño y bociblanco tercero tampoco se cansó de embestir aunque tuvo tendencia a salirse suelto de los embroques.
El cuarto más terciado, tuvo mucha movilidad, lo mismo que el cierra plaza. Ambos exhibieron ese comportamiento desconcertante que exhiben los añojos.
Encabezaba el quinteto Cecilio Lorite El Ceci, alumno de la escuela de tauromaquia de Castellón, quien puso de manifiesto una más que interesante concepción de la tauromaquia. Tiene oficio y sentido de la ligazón, aunque pareció faltarle un tanto así de fibra y pasión en su quehacer.

El algemesinense Javier Suñer hizo gala de facilidad en la cara del novillo. Le dio muletazos con soltura y buen aire en un trabajo en el que conectó mucho con los tendidos.

Por su parte el Eloy Sánchez, quien ya  triunfó el año pasado en esta misma plaza, puso de manifiesto la positiva evolución que ha experimentado en su forma de torear. Anda por la plaza con tanta seguridad como desparpajo y soltura, tiene recursos y comunica bien con los tendidos. Mató de una media lagartijera al encuentro de efectos fulminantes.

Alejandro González es uno de los nuevos valores de la escuela. Se enfrentó a un astado sobrado de movilidad al que plantó cara con disposición y sinceridad.

Miguel García, hijo del banderillero Miguel Angel

Grónica Enrique Amat

Fotografias de Mateo. Tauroimagenplus.com