ANA RITA DESATA LAS PASIONES

Domingo, 23 de septiembre de 2018. Plaza de toros de Algemesí. Segunda de feria. Lleno en tarde calurosa. Novillos de Cebada Gago, bien presentados y de buen juego en general. Sobresalieron primero y cuarto. La rejoneadora Ana Rita, dos orejas y rabo. Juan Carlos Carballo (rosa y blanco) silencio y silencio. Adrián Salenç (burdeos y oro), silencio y oreja. Actuó como sobresaliente Sedano Vázquez (grana y oro). Entre las cuadrillas Miguel Ángel García estuvo providencial en quites.
Después del ambientazo y la pasión con la que se vivió la apertura de la feria, continuó la semana taurina de Algemesí con uno de los platos toristas del serial Los novillos de Cebada Gago, un hierro ya tradicional en todos los ciclos taurinos de Algemesí.
En esta ocasión, compusieron un lote de correcta presentación. Luego su juego estuvo presidido por la variedad y diversidad de matices.
El castaño y bien armado primero se dejó pegar en varas. Tuvo tranco en banderillas y embistió enrazado y con movilidad, aunque algo claudicante. Tuvo además las virtudes de la nobleza, la fijeza y la transmisión. Feo de hechuras el segundo, que también se empleó en el caballo. Luego desarrolló sentido, no regaló ni una embestida, se revolvió, buscó debajo de las telas y tuvo un sordo peligro.
El de rejones, feo y muy deficientemente arreglado, no se cansó de perseguir las cabalgaduras con celo y transmisión. Un notable ejemplar. Dos volteretas en el primer tercio se pegó el negro cuarto, al que apenas le picaron. Luego fue y vino y se desplazó sin emoción pero dejándose y con calidad en su forma de tomar las telas. Y el burraco claro quinto embistió obediente y pastueño por los dos pitones, aunque siempre por la línea de la exigencia.
Hacia su presentación en Algemesí Juan Carlos Carballo. Novillero extremeño, que estuvo un año y medio en el dique seco por una gravísima lesión sufrida en Madrid. Se mostró como un torero enterado y con oficio. Tiene conocimiento de la profesión y anda con seguridad por la plaza. Con todo, se perdió en un trasteo de larguísimo metraje y de escaso mensaje y nula relevancia ante el primero, al que mató de una estocada trasera, contraria y atravesada y un golpe de verduguillo.
Y frente al cuarto volvió a firmar un trabajo de torero puesto y con oficio, aunque sin fondo y de rúbrica escasamente rutilante ante la indiferencia del respetable.
El novillero francés Adrián Salenç quien también debutaba en esta plaza, se justificó en su primero. Y es que tuvo la virtud de estar mucho en la cara de un novillo complicado, frente al que había que estar muy pendiente y que no dio ninguna facilidad. Su labor fue tan  porfióna como tesonera y plena de recursos.
Y anduvo queriendo con el quinto, al que toreó con sometimiento y vibración y poniendo la chispa que el novillo no tenía. Muy enfibrado y dispuesto, estuvo en son de novillero a la antigua. Mató de un estoconazo.
La rejoneadora portuguesa Ana Rita, perfectamente vestida a la federica, lució una espectacular cuadra de caballos. Sobresalió por su monta, cabalgando a dos pistas, en el tierra tierra y los balanceos. Clavó rejones y farpas algo trasero, aunque con reunión en una labor espectacular y emotiva, que llegó mucho a los tendidos. Despenó a su oponente de un rejonazo y se desataron las pasiones.
El sobresaliente Sedano Vázquez firmó un lúcido quite por chicuelinas al primero.
Cronica de E. Amat
Fotografias de Mateo. Tauroimagenplus