Algemesi 2017

 

Un año más, cuando las manecillas del reloj de la Basílica de San Jaime de Algemesí marquen, el próximo sábado 23 de septiembre, las cinco y media de la tarde comenzará, como marca la tradición, una nueva edición de la tradicional feria de novilladas de esta localidad valenciana. En ella, los festejos se desarrollan en el incomparable marco que, en la plaza mayor de la ciudad, conforma un palenque de madera compuesto por el montaje de 29 peñas cadafaleras, que supone todo un prodigio arquitectónico. Las más de 4.000 localidades que afora el coso se verán colmadas tarde tras tarde de un público entusiasta y que dota de un singular colorido a los espectáculos.
Son los propios cadafaleros quienes se encargan de levantar su parte del coso, bajo la atenta mirada del técnico de plaza y bajo la supervisión del aparejador y del arquitecto municipal. El recinto se divide en 29 gradas dispuestas en cuatro secciones: de la 2 a la 4 forman el lado del Ayuntamiento, del 6 al 14 el de la Pastora, del 16 al 20 el de Xarpa, y del 22 al 29 el de la Iglesia. Quedan cuatro gradas que forman los cuatro esquinas del palenque, el 1, el 5, el 15 y el 21. Su perímetro total es de 105,60 metros. El patio de caballos se sitúa en la calle Valencia. La presidencia de los festejos se ubica en el balcón de la casa consistorial y el reloj de la torre de la basílica señala la hora del comienzo de los festejos, cuyo claustro se utiliza como capilla. Un recinto que cuenta también con un amplio tendido de los sastres, conformado por los balcones de los edificios clindantes.
Y si la construcción de la plaza es algo singular, no lo es menos el aspecto organizativo de la denominada setmana de bous. De ella misma se encarga una Comisión Taurina formada por representantes elegidos entre las distintas peñas. El dinero para sufragar los gastos de organización se obtiene de la subasta de los diversos cadafales que componen la plaza. En ella las peñas pujan a la llana para obtener la adjudicación de un cadafal. Según su ubicación en la plaza, cada uno tiene un precio distinto. Los nombres de las peñas son variados y curiosos, como KasidebaesPataes – L´hem erratLa Xinxolá, Tinc sonVa de bous, MesinfotFanecaes – MaoNia Pa TotsAlí Galló ó Tot begutentre otros. Este año, en la subasta que tuvo lugar el 25 de marzo, se recaudaron 412.100 euros, 40.500 más respecto a 2016. Los cadafals se adjudicaron a un total de 28 peñas, y el restante quedará a disposición de la comisión taurina.

 

Con este dinero se montan los nueve festejos taurinos vespertinos, así como los espectáculos musicales nocturnos. Este año, para estos, se cuenta con la pfesencia de artistas como Carlos Baute y Andy&Lucas y como novedad habrá un concurso de recortadores. El ciclo taurino, organizado por la comisión taurina de la ciudad a cuyo frente está Carlos Esquer, consta este año de siete novilladas picadas y dos festejos de promoción, estos con participación de alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Valencia. El cartel anunciador está firmado por el artista Cristobal Aguiló Domínguez.

 

La feria ofrece un elevado nivel ganadero, plano en el que destaca la presencia de hierros como los de Prieto de la Cal para rejones y en lidia de a pie Partido de Resina, Juan Pedro Domecq, Flor de Jara, Alcurrucén, Garcigrande, Lagunajanda, Nazario Ibáñez y la doble presencia de Aida Jovani en novillada con picadores y en una de la escuela.  En la misma también sobresale el anuncio de los novilleros más importantes del escalafón como Leo Valadez quien repite tras el año pasado y Jesús Enrique Colombo en vísperas de su alternativa en Zaragoza. Otros espadas son Diego Carretero, Marcos Pérez, Ángel Sánchez, Carlos Ochoa, Toñete ó Daniel García Navarrete. No faltarán destacados alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Valencia como Borja Collado, Miguel Polope y Miguelito y el rejoneador local Vicente García. En liza estarán los trofeos Taronja d´Or y Taronja de Plata destinados al novillero y becerrista triunfadores.

 

Todos los toreros cobran sus honorarios puntualmente y la plaza se llena las nueve tardes, algo que no es habitual en estos tiempos. No existe taquilla oficial, y cada una de las peñas se encarga de la venta de sus propias entradas, al precio que estiman conveniente. Por tanto, hay 29 taquillas, cada una con un precio distinto en sus localidades. Un peñista, apostado en la escalerilla que da acceso al cadafal, vende los boletos. En una mano, las localidades y en la otra una bolsa para guardar los dineros.
A las ocho de la mañana de cada día de festejo tiene lugar un encierro con los novillos de la tarde, que recorren 300 metros desde los corrales municipales hasta la plaza, como reminiscencia de lo que en su tiempo era la entrá. Y de la llamada “vaqueta de prova” quedó en su momento la suelta de la “vaqueta del migdia”. Por la tarde, la plaza se llena las nueve tardes de toros.

 

Y, entre medio, un magnífico ambiente festivo en las calles y establecimientos de la ciudad, así como en la sede de las distintas peñas que se encuentra en el Parque  Salvador Castell.

 

No se puede pedir más. Algemesí: toros, fiesta y diversión.

Cronica de . Enrique Amat

Fotografia de . Tauroimagenplus