Alberto Lamelas fue el triunfador de la segunda corrida de la Feria del Ángel de Teruel 

Alberto Lamelas fue el triunfador de la segunda corrida de la Feria del Ángeldel Teruel al pasear tres orejas y salir por la Puerta Grande. El diestro jiennense se jugó la vida con el quinto. Un toro nada fácil con el que el diestro lanzó la moneda en cada muletazo, jugándose siempre los muslos con la muleta plana. Octavio Chacón, que paseó una oreja y dio una vuelta al ruedo, volvió a estar por encima de sus astados, desplegando toda su capacidad técnica y lidiadora. Pepe Moral fue silenciado con una corrida deBaltasar Ibán, que mantuvo el interés del público.

Alberto Lamelas, que se entregó por completo con el capote y la muleta, estuvo por encima del quinto. Destacó con el capote en un quite por gaoneras muy ceñidas. Comenzó de rodillas la faena y la remató por el mismo palo, en un trasteo en el que intentó siempre sacar partido a un toro que se defendió en la muleta. No fue ese un obstáculo para que el jiennense tirara la moneda y se jugara el tipo en una faena emotiva. Dejó una buena estocada y paseó dos orejas.

Alberto Lamelas estuvo muy importante con el segundo, un astado exigente y nada fácil en la muleta. Se lució el diestro con el capote en el ramillete de verónicas iniciales, en un galleo por chicuelinas y un quite por saltilleras. Con la muleta, el diestro jiennense tiró del animal sobre la mano derecha con solvencia y corazón. Mató de media estocada, que necesitó un golpe de verduguillo, y paseó una oreja.

Abrió plaza un toro de Baltasar Ibán noble, pero al que le faltó fuerza a pesar de recibir un único puyazo en el que empujó. Octavio Chacón puso todos sus conocimientos técnicos para lograr muletazos sueltos de buen trazo, sobre todo, por la diestra. Al entrar a matar, fue prendido sin consecuencias aparentes, aunque recibió una fuerte voltereta. Salió dolorido el gaditano del trance que, tras tres descabellos, paseó una oreja. El toro fue ovacionado en el arrastre.

El cuarto fue un astado de Baltasar Ibán que se movió en los primero tercios, pero que se fue apagando durante la faena de muleta.  Octavio Chacón trató de sacar partido al animal por ambos pitones. Pinchó antes de dejar una estocada trasera, que necesitó un golpe de verduguillo, y dio una vuelta al ruedo.

Pepe Moral fue silenciado con el tercero, un toro deslucido y complicado que no le dio opciones al sevillano. Lo intentó por ambos pitones, pero el lucimiento fue imposible. Con la espada estuvo desdibujado.

Pepe Moral fue silenciado con el sexto, un toro que se fue apagando durante la lidia. Estuvo firme el sevillano en una labor cumplidora, pero sin brillantez. Tampoco anduvo fino con los aceros.

Crónica Agencias

Fotografías de Antonio Sevi